La cámara de diputados del parlamento pakistaní es la convocada para ejercer presión sobre Pervez Musharraf, si bien se espera que lance formalmente el proceso de destitución para fines de esta semana. "No hay motivos para que renuncie. Todo lo que dicen es falso, así que ¿por qué renunciaría?", declaró Rashid Qureshi, vocero de Musharraf.
El portavoz no quiso comentar sobre los planes de Musharraf. El jefe de Estado podría llegar a intentar luchar contra el procedimiento de destitución en el Parlamento, disolver el Parlamento o declarar el estado de excepción.
Desde que la coalición anunció el jueves que presentaría el proceso de destitución del presidente Musharraf, los comentarios vertidos por Qureshi son los primeros que parten desde la presidencia pakistaní.
Desarrollo del proceso
"La labor del comité de destitución está casi terminada. Está dando los toques finales al acta de acusación", señaló, por otra parte, Farzana Raja, una alta dirigente del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP). "Nosotros le dimos una oportunidad de renunciar, le dimos unos meses. Pero hemos llegado a la conclusión de que ahora el pueblo de Pakistán, a través de sus representantes electos en el Parlamento, tendrá que hacerlo", aseguró.
Este lunes, un comité conformado por integrantes de la coalición gubernamental se encontraba finalizando la redacción de las acusaciones contra Musharraf. "El acta incluye acusaciones de mala administración y de violación de la Constitución", según confirmó Farooq Naek, ministro de Justicia, el fin de semana pasado.
El PPP, al que pertenece Asif Ali Zardari, viudo de la ex primera ministra Benazir Bhutto, no quiso revelar la lista de acusaciones contra el presidente de Pakistán. Farhatulá Babar, un vocero del PPP, el principal componente de la coalición de gobierno, efectivamente, decidió no realizar comentarios sobre las informaciones afirmando que entre los cargos contra Musharraf está el de corrupción y el de asesinato.
Fuentes oficiales dijeron que a pesar de que el gobierno convocó al Parlamento para sesionar este lunes -el día en que Musharraf cumple 65 años- era probable que el acta de acusación se presente a finales de esta semana.
La coalición está tratando de dar tiempo a Musharraf para que renuncie sin enfrentar la humillación de una destitución, mientras incrementa la presión preparando mociones de censura en las cuatro asambleas provinciales, indicaron los medios de comunicación.