"No creemos que esta clase de medidas de excepción sean compatibles con el entorno necesario para celebrar elecciones libres y justas", aseguró Negroponte, en visita oficial en Islamabad. "Llamamos a que este tipo de acciones cesen, y que el estado de excepción sea levantado, y todos los prisioneros políticos liberados", agregó el enviado norteamericano, subsecretario de Estado. "Los paquistaníes merecen una oportunidad para elegir a sus líderes libremente", concluyó.
El general Pervez Musharraf le aseguró que ya había tomado o se disponía a tomar algunos pasos, continuó Negroponte, "pero quedan otros temas que deben ser considerados o llevados a cabo".
Sin embargo, el funcionario de EEUU también dirigió sus comentarios al sector opositor, cuando pidió para que prosigan las negociaciones que la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto protagonizó con Musharraf. "Si ambas partes dan pasos para volver a las negociaciones de reconciliación que han tenido, creemos que eso sería muy positivo", aseguró el diplomático norteamericano. No hubo respuesta desde las filas de Bhutto.
Violencia en el noroeste paquistaní
El subsecretario de Estado estadounidense también manifestó su preocupación por la situación del valle de Swat, en el noroeste del país, lugar en el que milicianos pro-talibanes están ganando terreno. "La situación en Swat nos recuerda que siguen habiendo temas por resolver en lo que respecta a la violencia extremista", admitió al respecto. El jefe del ejército paquistaní prometió un operativo "inminente" para acabar con esas bases islamistas.
Además, en esa zona del país, por lo menos 70 personas perdieron la vida en enfrentamientos entre chiítas y sunnitas, según pudieron declarar varios responsables paquistaníes. Según la televisión local, otras 150 personas fueron heridas en unos violentos enfrentamientos, que se produjeron en el distrito de Kurram, fronterizo con Afganistán.
Algunos testigos afirmaron que esos choques aún siguen cerca de la ciudad tribal de Parachinar, donde impera el toque de queda desde abril, cuando otros enfrentamientos entre ambas comunidades religiosas causaron 55 muertos.
La violencia interreligiosa en ese país del sureste asiático ha causado más de 4.000 muertos desde finales de los años ochenta.
¿Fracaso o éxito?
Dirigiéndose a los medios, John Negroponte destacó que era muy pronto aún para hablar del "éxito o fracaso" de su visita, teniendo en cuenta que la situación en Pakistán se "ha polarizado" durante la semana, refiriéndose al arresto domiciliario que sufrió durante cuatro días Benazir Bhutto. "La moderación es el mejor camino", aseguró el diplomático previó a marcharse de Pakistán.
Musharraf habría reiterado al funcionario norteamericano el sábado su compromiso de abandonar el mando del Ejército antes de jurar como presidente de Pakistán para un segundo mandato, según informó el propio Negroponte, aunque el mandatario paquistaní no le precisó ninguna fecha.
"La gente de Pakistán se merece la oportunidad de elegir a sus líderes sin las restricciones que existen bajo un estado de excepción. Musharraf debe tomar medidas tan rápido como sea posible", concluyó el norteamericano.
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