Las protestas estallaron en Pakistán por segundo día después del asesinato de la líder de la oposición Benazir Bhutto, muerta ayer por una esquirla de bomba tras un atentado al término de un acto de campaña en Rawalpindi, cerca de la capital paquistaní. La violencia fue aun peor en su provincia natal en el sur del país.
Al menos 23 personas murieron por los disturbios que se registraron en todo el país a raíz del asesinato de Bhutto, ex primera ministra y candidata del Partido del Pueblo Paquistaní (PPP) para las elecciones de enero, informaron fuentes oficiales de Seguridad.
La violencia se intensificó el viernes convirtiéndose en uno de los peores disturbios políticos durante años en un país nuclear como Pakistán.
Todos salvo una de las muertes se produjeron en la provincia sureña de Sindh, la provincia natal de Bhutto y su principal base de apoyo.
El secretario de Interior de la provincia de Sindh, Ghulam Mohammed Mohtaram, informó hoy que el Gobierno provincial solicitó la ayuda del Ejército para conservar el orden en varias ciudades del sur de Pakistán -Karachi, Hyderabad, Mirpurkhas, Nawab Shah y Gotki-, tras los numerosos disturbios registrados en las últimas horas.
Horas antes, el general Waheed Arshad, portavoz del Ejército, informó que las tropas estaban en alerta en cuatro ciudades de la provincia de Sindh como medida de precaución, pero que no estaban aún patrullando las calles.
Pakistán culpa a Al Qaeda
El ministro del Interior paquistaní, Hamid Nawaz Khan, afirmó además que la red terrorista Al Qaeda y la insurgencia talibán "están detrás" del asesinato en un atentado suicida de Benazir Bhutto.
En declaraciones a Associated Press, Nawaz Khan aseguro que los investigadores han resuelto el "misterio completo" tras el asesinato de la líder de la oposición, y que habrá una conferencia de prensa en la tarde de hoy.
Nota relacionada:
Pakistán descubre una prueba de que Al Qaeda asesinó a Bhutto
Una multitud participa en el funeral de Benazir Bhutto