Así lo anunciaron las autoridades paquistaníes ante los ataques que se produjeron en los últimos meses contra convoyes de material para la Alianza . Estos ataques causaron la muerte de varios de los camioneros que se ganan la vida con estos transportes, además de la pérdida de decenas de vehículos y todo tipo de material militar.
La mayor parte de los suministros para los soldados de la OTAN en Afganistán entra vía Pakistán: desde el puerto de Karachi son transportados por carretera hasta la ciudad de Peshawar, al norte de Pakistán, cerca de la frontera con el país vecino. Desde allí atraviesan las montañas hacia Afganistán, también por carretera, por el paso de Khyber.
Los talibanes y activistas que se refugian en la zona han centrado recientemente sus ataques en los convoyes de suministro, porque saben el daño que causan a las tropas que luchan en Afganistán.
El administrador de Khyber, Tariq Hayat, declaró a la prensa que se ha impuesto un toque de queda sobre las poblaciones de la zona y se ha cortado la carretera que une ambos lados de la frontera. "Los suministros para las fuerzas de la OTAN permanecerán suspendidas hasta que limpiemos el área de milicianos y delincuentes, que han escapado todo control", ha dicho. La operación ha comenzado esta mañana y en ella participan tanques, unidades de artillería y helicópteros