El portavoz de la Organización Tratado Atlántico Norte (OTAN), James Appathurai, aseguró hoy que las nuevas responsabilidades que los veintiséis aliados de la Alianza Atlántica quieren atribuir a su misión en Kosovo (KFOR) se atendrán al mandato de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU que avaló el despliegue de la misión en 1999, tal y como pedía España.
'Todo lo que haga la OTAN permanecerá, claro está, dentro del mandato de la ONU y nada de lo que haga la OTAN se hará sin el consentimiento unánime de los Veintiséis países', recalcó el portavoz en rueda de prensa.
Asimismo, recalcó que todos los aliados “han llamado la atención” de la Alianza Atlántica “para garantizar que la OTAN y KFOR mantienen su imparcialidad en todo este proceso y que mantendrán su imparcialidad cuando realicen su mandato de la ONU”. “España no es el único preocupado por que este se haga de forma correcta”, subrayó.
Reevaluación de la misión de la KFOR
Appathurai explicó que los Veintiséis países de la OTAN, aprobaron hoy la denominada “directiva de iniciación” para revisar el plan operacional de KFOR en el Consejo del Atlántico Norte, máximo órgano de decisión del organismo euroatlántico.
Los aliados “han dado las directrices políticas a las autoridades militares (aliadas en Kosovo) para que empiecen en las próximas semanas la revisión del plan operacional para tomar en cuenta las potenciales nuevas responsabilidades” de la misión, precisó.
Sin embargo, previamente la revisión deberá ser formalmente aprobada por los veintiséis aliados, después de que los mandos militares sobre el terreno evalúen las directrices. Sólo después se empezarán a ver cambios en el territorio.
La revisión del plan por parte de los militares debe regresar al Consejo del Atlántico Norte para su concreción y aprobación, algo que no ocurrirá hasta dentro de un par de meses, explicó.
Renovación de la estructura de seguridad
La misión de KFOR pretende asumir nuevas responsabilidades para garantizar que la creación de nuevas estructuras de defensa kosovares se hace de manera democrática y no de forma incontrolada, admitieron fuentes de la Alianza Atlántica.
Esto supone desmantelar las fuerzas de seguridad de Kosovo, que no son rebeldes sino la antigua estructura de defensa anterior, integrada por antiguos guerrilleros albanokosovares.
“El número de personas que antes estaban en las estructuras rebeldes (...) será mucho menor” en la actual fuerza de seguridad kosovar y su proceso de selección de hará “bajo el máximo escrutinio”, aseguraron las fuentes.