Los ministros de Defensa de la OTAN analizarán mañana el plan operativo de su misión en Kosovo (KFOR) con el objetivo de garantizar la seguridad y la estabilidad del territorio escindido unilateralmente de Serbia, el pasado 17 de febrero, cuando la transferencia de poderes de la misión policial de la ONU (MINUK) a la misión civil europea (EULEX) todavía no está resuelta, según explicaron fuentes de la OTAN.
El pasado 30 de abril los embajadores de los 26 países que integran el organismo euroatlántico dieron su visto bueno a la denominada "directiva de iniciación" para revisar el plan operativo de KFOR en el Consejo del Atlántico Norte, máximo órgano de decisión de la OTAN para "tener en cuenta las potenciales nuevas responsabilidades" que podría asumir su misión.
El giro en la misión de la OTAN en Kosovo
Las nuevas funciones implicarían fundamentalmente contribuir al establecimiento de una fuerza de seguridad y protección kosovar y al desmantelamiento del cuerpo anterior (Kosovo Police Service) y para asesorar al Ministerio de Defensa kosovar, según fuentes de la OTAN.
La revisión del plan requiere de la aprobación formal de los Veintiséis aliados para su puesta en marcha. "Es imposible predecir cuándo lo acordarán (...). Cualquier cambio (de competencias) será acordado por consenso" unánime de los aliados, recalcaron las fuentes.
Por su parte, la ministra de Defensa española, Carme Chacón, ya advirtió que cualquier responsabilidad nueva atribuida a KFOR debe respetar el principio de "neutralidad" y la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU 1244 que avaló a finales de los 90 el despliegue de las fuerzas internacionales en la entonces provincia serbia.
En su reunión de mañana, los ministros abordarán junto a los países no aliados que contribuyen a KFOR sus "preocupaciones comunes" respecto a su misión en Kosovo.
La nueva Constitución kosovar entrará en vigor el próximo 15 de junio, pero la UE y la ONU todavía no se han puesto de acuerdo en cómo se materializará el traspaso de poder de una misión a otra.
El nuevo plan para Afganistán
Los ministros de Defensa también revisarán su operación militar en Afganistán, especialmente a la luz del nuevo plan político-militar aprobado por los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en la cumbre de Bucarest para guiar el rumbo de la misma en los próximos cinco años.
Entre los puntos a revisar se encuentran los contingentes de países aliados que podrían relevar a los 2.200 marines estadounidenses que, actualmente están destinados en su mayoría en el conflictivo sur del país pero que saldrán del país centroasiático el próximo noviembre; el apoyo adecuado que las ISAF de a la formación de las Fuerzas de Seguridad afganas para que, progresivamente, puedan ir asumiendo más responsabilidades sobre el terreno; además están anticipando que los países aliados podrían querer modificar las restricciones operativas (Caveats) que aplica a sus contingentes, a pesar de que aún no recibieron notificación al respecto.
Paralelamente, unos 80 países e instituciones participarán el jueves en París en una conferencia sobre el desarrollo y la reconstrucción de Afganistán, siempre sometido a la violencia, a la corrupción y al tráfico de droga, casi siete años después de la caída del régimen de los talibanes.
El presidente afgano Hamid Karzai presentará un ambicioso plan de desarrollo de 50.100 millones de dólares en cinco años, parte del cual debería hallar los medios de su financiamiento en París.
El secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon y el presidente francés Nicolas Sarkozy co-patrocinan con Karzai esta reunión de una jornada, en la que son esperados representantes de 65 países, la mayoría a nivel ministerial así como unas quince instituciones internacionales.
Las próximas reuniones de OTAN
Los ministros de Defensa retomarán el debate de las operaciones en Kosovo y en Afganistán en la cena de trabajo formal que mantendrán este jueves a partir de las 20.00 horas en la sede de la OTAN en Bruselas. No obstante, se espera que los ministros dediquen la mayor parte del convite a hablar de Afganistán.
El viernes por la mañana, los ministros de Defensa mantendrán una reunión a puerta cerrada de dos horas para abordar la transformación en materia de defensa que la organización euroatlántica de Defensa debe acometer para abordar los desafíos futuros a los que se enfrenta la OTAN.
En este sentido, analizarán las actuales amenazas de seguridad a las que se enfrentan los aliados, cómo mejorar sus capacidades aéreas, especialmente en cuanto a helicópteros, la fuerza de respuesta de la OTAN o el sistema de vigilancia terrestre que la OTAN quiere impulsar.
Rusia y Ucrania también en la agenda OTAN
Los aliados se reunirán también con el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdjukov, para analizar aspectos en los que las partes cooperan en la actualidad, incluidos la cooperación militar en Afganistán, su colaboración con la misión antiterrorista en el Mediterráneo Active Endeavour, su cooperación en operaciones de rescate y aspectos relacionados con la seguridad internacional.
Las partes podrían abordar también la situación en Georgia, después de que Rusia enviara unos 400 soldados expertos para presuntamente reparar una vía férrea a Abjazia, territorio secesionista de Georgia a pesar del rechazo del Ejecutivo de Tiblisi.
Al término del Consejo OTAN-Rusia, los ministros de Defensa aliados se reunirán con su homólogo ucraniano, Anatoliy Gritsenko, para analizar dos informes que establecen la "hoja de ruta" para abordar la reforma en materia de defensa en Ucrania con vistas a acelerar el estatus de país candidato a entrar en el organismo euroatlántico, que le fue rechazado en Bucarest (el estatuto MAP por sus siglas en inglés).