Los quince miembros del máximo órgano de Naciones Unidas estuvieron de acuerdo en la necesidad de poner fin al derramamiento de sangre en el territorio palestino, pero de nuevo discreparon sobre cómo alcanzar el cese de las hostilidades.
Ayer el ejército israelí intensificó el martes sus bombardeos contra la franja de Gaza, donde al menos 40 personas murieron en uno de sus tres ataques a otras tantas escuelas de la ONU, aumentando así el balance de víctimas a al menos 660 y a 2.950 heridos desde el comienzo del conflicto, el 27 de diciembre.
Libia presentó formalmente, en nombre de la Liga Árabe, una resolución que conmina a Israel a cesar sus actividades militares y poner fin al bloqueo al que somete al territorio palestino.
El texto culpa a Israel de la actual crisis, sin mencionar los lanzamientos de cohetes efectuados por el movimiento islámico Hamás contra el sur del territorio israelí, que el Estado hebreo cita como el motivo de su actual ofensiva.
Las potencias occidentales rechazaron la propuesta libia, que probablemente el miércoles será sometida a votación, por considerarla desequilibrada al no hacer referencia a Hamas.
La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, indicó en su intervención ante el Consejo, que Washington solamente apoyará una resolución que conduzca a poner fin al lanzamiento de cohetes y restaure el control de la Autoridad Nacional Palestina sobre Gaza.
"Es imperativo que cualquier alto el fuego sea duradero y sostenible, y que garantice de igual manera la seguridad de los israelíes y los palestinos", agregó.
Un total de 26 países tomaron la palabra en el debate público celebrado por el máximo órgano de la ONU, que contó con la presencia del presidente palestino, Mahmud Abbas, así como con la del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Además de Rice, también estuvieron presentes el ministro de Exteriores del Reino Unido, David Miliban, y el de Francia, Bernard Kouchner, que dirigió la reunión por ser su país el presidente de turno del Consejo.
Por otra lado, los miembros del Consejo de Seguridad se mostraron favorables al plan propuesto por Egipto y Francia para detener la ofensiva israelí en Gaza y entablar un diálogo que evite una futura repetición del conflicto.
Kouchner, que informó de ese plan al Consejo señaló que fue propuesto por los presidentes de Egipto, Hosni Mubarak, y de Francia, Nicolas Sarkozy, al finalizar la segunda reunión que los dos mandatarios tuvieron hoy en la localidad turística egipcia de Sharm el Sheij.
Venezuela expulsó al embajador de Israel
Anoche, el Gobierno venezolano anunció la expulsión del embajador israelí en Caracas, Shlomo Cohen, y a otros miembros de esa legación diplomática, como protesta por las muertes causadas en Gaza por la ofensiva israelí.
"Venezuela ha decidido hoy declarar persona no grata y expulsar al embajador del Estado de Israel y reducir a su mínima expresión de representación diplomática esa embajada en Venezuela", dijo el canciller Nicolás Maduro, quien pidió el fin de la "masacre" y el "genocidio" que se registra en Gaza.
El presidente Hugo Chávez afirmó que el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el jefe de la Casa Blanca, George W. Bush, deberían ser llevados ante la Corte Penal Internacional por la "barbarie" que, a su juicio, comenten con los ataques a la Franja de Gaza.
"¡Qué cobarde es el Ejército de Israel, atacar a un pueblo rendido, dormido, inocente, y se jactan de estar defendiendo a su pueblo!", opinó Chávez, quien reiteró su llamamiento "al mundo para detener esta locura".
Además, el mandatario venezolano indicó que su Gobierno intenta "hacer un puente aéreo" con aliados en Oriente Medio para distribuir alimentos, medicinas y agua en la zona de conflicto, mientras Brasil anunció el envío el próximo viernes de asistencia humanitaria.
Ayuda
Sobre este último punto, la oficina de Olmert dijo en un comunicado que el corredor había sido propuesto por los jefes militares israelíes e implicaría garantizar accesos periódicos a varias áreas del territorio litoral para permitir que los palestinos almacenen los bienes necesarios para su subsistencia.
Mark Regev, portavoz del Olmert, describió la medida como un "estatus especial para permitir el paso de personas, alimentos y medicinas" y dijo que podría ser implementado el miércoles