A cambio de esa cláusula, la comunidad internacional -interesada en que Teherán no continúe con su programa nuclear- revisaría las sanciones dispuestas a ese país por la ONU. Este trato, conocido como “plan suizo” fue denegado por completo por los iraníes.
El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, anunció que se reunirá la próxima semana con el negociador iraní para temas nucleares, Ali Lariyani. El diplomático tratará de llegar a algún acuerdo, ya que “mientras más tarden las negociaciones, más tiempo tiene Irán para seguir desarrollando su tecnología nuclear” y en ese caso “las conversaciones dejarían de tener sentido” afirmó.
Sin embargo, voceros de Teherán negaron que haya una fecha para ese encuentro entre Lariyani y Solana y reafirmaron que el gobierno iraní no aceptará ninguna propuesta que interfiera con su política de enriquecimiento de uranio.
Por otro lado Irán aceptó las cláusulas de la agenda del Tratado de No Proliferación Nuclear a cambio de la propuesta sudafricana de incluir todos los temas (el desarme de las ex potencias nucleares de la Segunda Guerra Mundial, el rechazo a la propuesta de EE.UU. de castigar a los que renuncien a dicho tratado, entro otros) y no sólo focalizarse en su país.