La máxima funcionaria de la ONU para asuntos de derechos humanos pidió una investigación independiente sobre posibles crímenes de guerra cometidos por Israel y el movimiento palestino Hamás en su actual conflicto.
La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Navi Pillay dijo que el daño a los civiles israelíes por cohetes de Hamás es inaceptable, pero que Israel debe respetar la ley humanitaria internacional sin importar las acciones de Hamás.
"El círculo vicioso de provocación y respuesta debe terminar", dijo Pillay al inicio de una reunión de emergencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para discutir la situación en la Franja de Gaza.
La funcionaria agregó que ambas partes deben velar por la integridad de los heridos y evitar los ataques a voluntarios de organizaciones humanitarias, hospitales y ambulancias.
"Se debe garantizar que se rindan cuentas por las violaciones a la ley internacional. Como primer paso, investigaciones creíbles, independientes y transparentes deben llevarse a cabo para identificar violaciones y deslindar responsabilidades", dijo.
"Las violaciones de la ley humanitaria internacional pueden constituir crímenes de guerra por los que podría invocarse una responsabilidad penal individual", prosiguió la sudafricana Pillay, una ex jueza de la Corte Penal Internacional (CPI).
La reunión de emergencia del consejo fue solicitada por países islámicos y en desarrollo y apoyada por Rusia, China y Cuba.
Este bloque tiene mayoría en el cuerpo de 47 miembros con sede en Ginebra, en el que Estados Unidos ha virtualmente dejado de participar.