El Departamento de Fraude de la Policía, que había interrogado a Olmert por primera vez el 2 de mayo, declaró que el mandatario es sospechoso de haber tomado “sumas significativas de dinero de un individuo o grupo de individuos extranjeros durante un periodo prolongado de tiempo”.
El jefe de gobierno reconoció el mes pasado haber recibido fondos del empresario estadounidense Morris Talansky para financiar 2 de sus exitosas campañas para alcalde de Jerusalén en 1993 y 1998, un intento fallido por liderar el ala derecha del partido Likud en 1999 y para su campaña en otra interna del mismo partido en 2002.
La ley israelí prohíbe expresamente las donaciones políticas por un monto mayor al de 100 dólares y la fiscalía declaró el lunes el lunes que los investigadores del Departamento de Fraude sosprechan que Olmert habría recibido sobres llenos de dinero en efectivo de manos de Talansky.
Fuentes judiciales informaron que que la suma total sería de cientos de miles de dólares.
Olmert negó haber cometido un delito pero declaró que, en caso de ser acusado formalmente, renunciará a su cargo.
El domingo el Ministro de Justicia, Menachem Mazuz, declaró que esta investigación es una de muchas sobre corrupción que involucran a Ehud Olmert y que no finalizará en un futuro cercano.