Abbas ha estado presionando por los temas fronterizos, el futuro de Jerusalén y la inclusión de refugiados palestinos en su diálogo con Olmert de cara a la conferencia de Oriente Medio respaldada por Estados Unidos, que se realizaría en noviembre. Pero Saeb Erekat, un importante asesor de Abbas que participó en la reunión dijo a periodistas: "Estas conversaciones no alcanzaron el nivel de los detalles."
Abbas dijo el lunes que la reunión internacional propuesta por el presidente estadounidense, George W. Bush, sería una pérdida de tiempo si Israel seguía presionando para alcanzar una "declaración de principios" general.
Funcionarios israelíes han usado esa frase para describir lo que Olmert podría ofrecer en respuesta a los pedidos de conversaciones rápidas y finales sobre el establecimiento de un Estado palestino.
David Baker, un portavoz del Gobierno israelí, dijo que Abbas y Olmert sostuvieron una reunión de dos horas y hablaron sobre temas fundamentales para la formación de dos estados para dos pueblos, pero no especificó los detalles al respecto.
Olmert recibió a Abbas, cuya facción Fatah perdió en junio el control de la Franja de Gaza en luchas con los islámicos de Hamás, en su residencia oficial de Jerusalén. Ambos líderes se habían reunido por última vez hace tres semanas, en la ciudad cisjordana de Jericó.
Analistas políticos israelíes dijeron que Olmert, debilitado por las fallas de su Gobierno y del Ejército en la guerra del año pasado en el Líbano, no tiene apuro para hacer frente a los temas más profundos y arriesgarse así a dividir a un gabinete que incluye a la extrema derecha.
"No quiero menospreciar las negociaciones, pero tampoco quiero elevar las expectativas," dijo Erekat. Olmert y Abbas, agregó Erekat, continuarían "haciendo cada esfuerzo" para lograr la creación de un Estado palestino junto a Israel.
Estados Unidos espera que la conferencia de Oriente Medio pueda facilitar la creación del Estado palestino, pese a la actual separación entre Cisjordania, donde se mantiene el Gobierno respaldado por Fatah, y la Franja de Gaza, donde Hamás tiene el control.
Hamás describió la reunión de Abbas y Olmert como otro intento por aislar a su facción. "La reunión terminará en un completo fracaso. Esas reuniones nunca podrán lograr nada, en tanto la ocupación israelí continúe negando los derechos de nuestro pueblo y continúe su agresión contra él," indicó Sami Abu Zuhri, un funcionario de Hamás.
Abbas dijo antes de la reunión del martes que intentaría aminorar los efectos de la ocupación israelí en Cisjordania.
Los palestinos acusan a Olmert de no cumplir las promesas de reuniones anteriores de revisar las restricciones de viajes en el territorio y cerrar algunos puestos de seguridad que dificultan el tránsito entre ciudades y pueblos.