El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, está sumido en un nuevo escándalo por corrupción, cuya notoriedad provocó especulaciones sobre su permanencia en el cargo. El canal 1 israelí citó a una importante fuente legal que decía: “Olmert está en una situación grave, no está claro si será capaz de continuar manteniendo su posición”.
El tema de la investigación del viernes era diferente al de otros asuntos de corrupción en los que Olmert había sido sospechoso de estar involucrado –relacionados con acuerdos de bienes raíces y citas políticas cuestionables-, pero sobre los cuales no había sido jamás acusado.
El interrogatorio, que tuvo lugar en la residencia oficial de Olmert en Jerusalén, provocó que un número considerable de miembros del Knesset (parlamento israelí) lo llamaran a suspenderse, hasta que se realicen las investigaciones.
La policía comenzó a interrogar al primer ministro a las 10.00 (hora local) y continuó por alrededor de una hora y media.
La legisladora Shelly Yachimovich, miembro de la coalición gobernante de Olmert del Partido Laborista, calificó el jueves al alcance de los cargos contra Olmert como sin precedentes y dijo que él debería suspenderse a sí mismo inmediatamente.
“Ha sido probado más allá de toda duda que el primer ministro no puede estar bajo investigaciones en serie y (…) sospechado de crímenes y también dirigir el país”, señaló a Radio Israel.
La policía no revelaría más información sobre el caso, citando una orden de mordaza de la corte. Las fuerzas de seguridad abrieron una investigación contra el diario local Yedioth Ahronoth por romper el secreto de sumario y publicar detalles del escándalo.
El presidente del partido Likud, Gideon Sa'ar, mientras tanto, instó al Partido Laborista a que abandone la coalición de gobierno inmediatamente, calificándola de un “gobierno bajo constante sospecha”.
“Olmert es el primer ministro que ha sido investigado más que ningún otro en la historia de Israel. El Partido Laborista es responsable por la supervivencia de la coalición y si se atiene a los valores actuales, control de la ley y manos limpias, necesita irse inmediatamente”, dijo el parlamentario del partido Likud.