Ehud Barak, ministro de Defensa de Israel, solicitó a Ehud Olmert, primer ministro, que deje la política temporalmente para ocuparse del caso de los sobornos.
“El primer ministro necesita desconectarse del día a día en el gobierno”, afirmaba Barak, tras agregar que el Partido Laborista podría forzar elecciones anticipadas si Olmert no deja el puesto. Si bien Barak, un aliado importante en la coalición de gobierno de Olmert, tenía previsto emitir un comunicado, finalmente optó por hablar a los medios de comunicación, luego que ayer el empresario norteamericano Morris Talansky atestiguara haber entregado a Olmert sobres con dinero, incluidos préstamos personales que nunca fueron devueltos.
Efectivamente, en el día de ayer Talansky declaró ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén que había hecho la entrega de 150.000 dólares a Olmert en un período de 15 años, calificando luego al primer ministro israelí como “un hombre que puede lograr mucho” por Israel y que merece su apoyo.
Los dos implicados, Olmert y Talansky, han negado haber realizado algún tipo de acción ilegal en el caso, el cual puso en entredicho la continuidad política del primer ministro, en momentos en que lleva adelante negociaciones de paz con los palestinos y mantiene un diálogo indirecto para llegar a una posible paz con Siria.
Consultas del ministro
Barak mantuvo consultas con importantes funcionarios del partido Laborista antes de hacer el comunicado de prensa oficial. También se reunió con Olmert mismo al final de la reunión de gabinete del miércoles.
Como socio importante de la coalición de Olmert, la partida del laborismo dejaría al primer ministro sin una mayoría con la cual gobernar.
“O Olmert se suspende del cargo o el partido Laborista debe dejar el gobierno”, dijo el legislador importante del laborismo Danny Yatom a inicios del miércoles, entre reportes de noticias sobre que Barak haría esa demanda.
Se había esperado que Barak negara los informes radiales según los cuales él estaba considerando formar un gobierno de emergencia con el partido opositor de derecha Likud, que dejaría afuera al partido centrista de Olmert, el Kadima.
El ministro Benjamin Ben-Eliezerm, un veterano del partido Laborista y un incondicional de Barak, dijo que el ministro de Defensa consultó “con casi todo el partido Laborista” en lo atinente al futuro de la facción, de cara al caso de Olmert. El ministro dijo que los funcionarios del partido no son renuentes a elecciones anticipadas, agregando que sería difícil para Olmert enfrentarse a las cuestiones estatales mientras está involucrado en este asunto de los sobornos.
“Esperaba que el primer ministro tuviera su cabeza un 100 por ciento dedicada a los problemas de seguridad del Estado de Israel y que no lidiara con nada más”, Ben-Eliezerm dijo a Israel Radio.
Olmert, de 62 años, aseguró que renunciará si es acusado, pero el fiscal general de Israel, Moshe Lador, manifestó que es demasiado pronto para decir si se hará alguna acusación y que la decisión se tomará sólo después de que se complete la investigación policial.