En lo que queda del año 2008, el jefe de Gobierno de Israel consideró que no será posible lograr un acuerdo entre israelíes y palestinos que contenga el futuro estatus de Jerusalén, según admitió ante una comisión del parlamento de su país, el Knesset.
No obstante, si bien el acuerdo de Annapolis auspiciado por EEUU contemplaba el establecimiento de un acuerdo de paz definitivo con la creación de un Estado palestino para antes de fin de año, objetivo que no será alcanzado, Ehud Olmert afirma que otras cuestiones importantes, como el de las fronteras de tal Estado palestino o el de los refugiados palestinos, sí pueden quedar resueltos a tiempo.
"No creo que sea posible alcanzar un acuerdo sobre Jerusalén antes de fin de año. Pero en otros asuntos importantes, las diferencias no son dramáticas", indicó Olmert al respecto, al dirigirse hacia la comisión del Knesset, según confirmó un responsable israelí. "No hay una oportunidad práctica de alcanzar un entendimiento general sobre Jerusalén”, añadió Olmert. El citado responsable agregó que, ante esta perspectiva, el mandatario propuso un "mecanismo" para continuar las negociaciones israelo-palestinas sobre el futuro de la ciudad en 2009.
“Quienquiera que piense que es posible vivir con 270.000 árabes en Jerusalén tiene que tener en cuenta de que habrá más palas mecánicas, más tractores, y más automóviles llevando a cabo ataques [terroristas]”, afirmó el primer ministro.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, está presionando a Israel y a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que intenten ponerse de acuerdo en un documento de entendimientos para septiembre, de cara a la Asamblea General de la ONU, según confirmaron fuentes palestinas.
Las mismas fuentes afirmaron que Rice quiere poder presentar el documento durante la Asamblea General, para mostrar progreso en las conversaciones.
El documento incluiría puntos en los que se acordó, particularmente sobre las fronteras, una cuestión donde, de acuerdo con un diplomático estadounidense, la brecha no es significativa. Según las fuentes palestinas, la brecha en relación al derecho de retornar para los refugiados palestinos ha sido también franqueada.
EEUU presiona por un acuerdo por el que los palestinos refugiados tendrán el derecho a regresar a lo que fueron los territorios palestinos antes de 1967, excepto por un número pequeño todavía incierto de reunificaciones familiares. La ANP señala que EEUU no tomará un paso dramático del tipo de “Camp David” antes de que finalice el mandato de Bush en la presidencia.