En un comunicado televisado a los periodistas en su residencia en Jerusalén hoy jueves, Ehud Olmert dijo que un abogado había manejado sus finanzas y que todo había sido hecho legalmente. “Nunca acepté sobornos, nunca tomé ni un centavo para mí mismo”, dijo.
Afirmó que no lucharía por quedarse en el cargo si es acusado en base a las averiguaciones.
“Fui elegido por ustedes, ciudadanos de Israel, para ser el primer ministro y no intento evadir esta responsabilidad”, aseguró. “Al mismo tiempo, e incluso pese a que la ley no exige que haga esto, renunciaré de mi trabajo si el fiscal general decide presentar una acusación contra mí”.
Ehud Olmert está bajo sospecha de haber recibido ilícitamente fondos de Morris Talansky, de acuerdo con los detalles de una investigación que está siendo llevada a cabo actualmente contra él.
Funcionarios judiciales decidieron hoy jueves pedir un aliviamiento de la tajante orden de secreto de sumario a los medios que ha evitado el reporte de los detalles sobre la investigación.
Luego de la decisión de los funcionarios, la policía pidió a la Corte de Magistrados de Tel Aviv que inmediatamente levantara la orden de mordaza. Poco tiempo después, el pedido fue aceptado.
El canal 10 de TV informó que Talansky era el intermediario para contribuciones ilegales de la campaña, y que él de buena gana les dijo a los interrogadores israelíes todo lo que sabía sobre el caso.
Las contribuciones fueron supuestamente realizadas cuando Olmert era alcalde de Jerusalén, antes de convertirse en primer ministro. El canal 2 informó que la policía no sabe para qué fue utilizado el dinero.
Olmert aceptó dar una conferencia de prensa al finalizar el día de hoy jueves mientras las especulaciones crecían sobre que la investigación policial de sus asuntos incrementaría la presión para que renuncie.
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