Las palabras de la presidente de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, avivaron el conflicto que ya lleva más de 13 días.
Ni bien culminó su discurso, los productores reunidos en diferentes puntos del pcerolazos, bocinazos y tractorazos en lugares agropecuarios clave. Luego, el repudio empezó a sonar en algunos barrios de la Capital Federal.
La ciudad de Rosario también estalló en protestas, y convocaron a una movilización masiva para el día miércoles. La ciudad no utilizaba esta forma de protesta desde la caída del gobierno de Fernando de la Rúa.
Por otra parte diversas comunidades rurales manifestaron su descontento con el, poco conciliador, discurso de la Presidente argentina.
En Suipacha la marcha de tractores llegó frente a la Municipalidad; allí estallaron los cacerolazos de la gente que se acercaba a solidarizarse con el sector. "Todos vivimos del campo y no pueden robarles más", disparaba un vecino del lugar frente a las cámaras de TV. "Voy a defender al campo porque trabajo de ellos, vivo de ellos", se sumaba a viva voz un lugareño dedicado a la industria metalúrgica.
En Entre Ríos, el presidente de la Sociedad Rural, se paró frente a los convocados en la ruta 14 y repudió: "Nos castigan a nosotros y empobrecemos a los pueblos del interior. Vamos por el camino de saqueo del interior". Y agregó: "Nos quiere enfrentar con el hombre común, pero hay 200.000 familias pobres y no quieren hacerse cargo.
"Egoísmo y soberbia de pensar que se saben todo", dijo. Luego, se dirigió a los productores y consultó: "¿Seguimos con la medida? Seguimos". Sólo habilitarán media calzada para que pasen autos y micros.
El enojo también llegó a Capital. En el barrio de Recoleta una vez terminado el discurso de la presidenta los vecinos tomaron las cacerolas y bombos y los hicieron sonar. En el lugar, los ocasionales automovilistas se solidarizaban haciendo sonar sus bocinas.
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