Irán no sólo ignoró una fecha límite del Consejo de Seguridad de la ONU para detener la actividad de enriquecimiento de uranio sino que la expandió, según un reporte confidencial de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), sobre el que informò Reuters.
El desafío de Irán de otro plazo límite de 60 días, fijado por el Consejo de Seguridad, cuando impuso una segunda ronda de sanciones el 24 de marzo, expondrá a Teherán a penalidades más duras por su trabajo nuclear, que Occidente teme sea una fachada para la fabricación de bombas atómicas.
"Irán no ha suspendido sus actividades relacionadas con el enriquecimiento. Irán ha continuado operando su planta piloto de enriquecimiento de combustible y con la construcción de su planta de enriquecimiento (industrial subterránea planificada)," dijo en su informe el organismo de control nuclear de la ONU.
"Ha comenzado a introducir UF6 (gas uranio) a las cascadas. Irán también continúa con sus proyectos relacionados con agua pesada," agregó. Pero señaló que la cantidad de gas uranio introducida a la cascada estaba muy por debajo del 80 a 90 por ciento apropiado para detonar una bomba atómica.
Las preocupaciones sobre las intenciones de Irán siguen siendo elevadas, ya que aún evade las investigaciones de la OIEA, dijeron funcionarios de la ONU. "Aunque aún no se están produciendo cantidades comerciales de uranio enriquecido, está claro que el programa está avanzando," afirmó un funcionario.
"A menos que Irán trate temas de verificación pendientes desde hace tiempo, e implemente las medidas de transparencia requeridas, la Agencia no podrá reconstruir íntegramente la historia del programa nuclear (...) y proveer garantías acerca de de la naturaleza exclusivamente pacífica," dijo el informe.
Enviados estadounidenses y europeos planean visitar pronto a Mohamed ElBaradei, titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), para quejarse por su sugerencia de permitir a Irán retener parte de su actividad de enriquecimiento de uranio, dijo un funcionario de Estados Unidos.
Expuesto a màs sanciones
Las principales potencias respaldan resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que demandan que Irán suspenda todo el trabajo de combustible nuclear a cambio de negociaciones sobre incentivos comerciales, con la amenaza de una escalada de sanciones si Teherán se sigue rehusando.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, señaló que Irán debe decidir si quiere cooperar con la comunidad internacional o enfrentar nuevas sanciones. "Por mi parte, pienso que uno no debería dudar en reforzar las sanciones," dijo Sarkozy a la publicación mensual alemana Cicero.
París también rechaza las palabras del dirigente del OIEA, cuando afirma que varios servicios de inteligencia occidentales -entre ellos el francés - confirmaron que, en el caso que Irán quiera fabricar un arma atómica, pasará entre cuatro y ocho años.
ElBaradei disgustó a las potencias occidentales al decir que su intento de evitar que Irán aprenda el proceso del enriquecimiento era obsoleto, ya que Teherán ya lo había hecho.