El negociador iraní, Yavad Vaedi, dijo ante la prensa que su reunión de hoy con el director adjunto del OIEA, Olli Heinonen, fue "buena", y que se lograron "avances constructivos".
Heinonen aseguró que después de la visita a Arak, al sureste de Teherán, ambas partes se concentrarán en aclarar otros asuntos pendientes como el origen de contaminaciones de plutonio y uranio enriquecido en instalaciones atómicas de Irán. Teherán había restringido el acceso a Arak a los inspectores del OIEA desde principios de año.
En esa planta, que Irán asegura construir para fabricar material radiológico para la lucha contra el cáncer, también se puede producir plutonio, uno de los materiales clave para construir bombas atómicas. La reunión de hoy, que se ha celebrado en la sede vienesa de la ONU, había sido acordada el pasado 12 de julio cuando el director adjunto del OIEA visitó Teherán.
El próximo encuentro fue pactado para el 20 de agosto próximo, dijo el negociador iraní, quien es el subdirector del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de su país. "Estamos avanzando con el mejor humor y esfuerzo posible", aseguró Vaedi en una rueda de prensa conjunta con el director adjunto del OIEA.
El organismo nuclear está investigando desde hace cinco años el programa nuclear de Irán y hasta ahora no ha podido descartar si los esfuerzos atómicos de ese país son militares. El Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado ya dos resoluciones con regímenes de sanciones diplomáticas y comerciales para exigir de Irán la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio, un material de doble uso, civil y militar.
Ante la insistencia iraní de hacerse con tecnología tan delicada como el uranio enriquecido y el agua pesada, EE.UU. y la Unión Europea (UE) temen que Teherán esté intentando desarrollar clandestinamente un programa atómico militar. Irán, cuarto exportador de petróleo en el mundo, asegura que sus esfuerzos en el campo nuclear son meramente civiles y pacíficos, como la generación de energía eléctrica.