Atento a la relación de fuerzas favorable al Gobierno que hasta ahora muestra la Cámara alta, con el voto afirmativo de 38 senadores, el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Angel Pichetto dijo que espera \"tranquilo y confiado\" la discusión en el Congreso.
\"Siempre hemos tenido un número importante en el Senado. Estoy tranquilo y tengo confianza. Preferiría no hablar de números, sino de la importancia que tiene en el Congreso\", afirmó.
Además, el senador descartó que el proyecto sufra cambios en la Cámara alta, lo que obligaría a que el debate vuelva a Diputados.
\"Es importante trabajar en la misma línea que en Diputados. El tema, tal cual ha salido de la Cámara, está en un principio de resolución\", señaló en declaraciones radiales.
Pichetto justificó también la reincorporación de Eric Calcagno a su banca en el Senado, tras la licencia que pidió para ocupar la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa. Negó que su regreso tenga relación con dificultades para reunir votos a favor de la controvertida iniciativa oficialista.
\"Vuelve en forma permanente y va a ser un aporte interesante. Es un hombre que tiene una muy buena formación, tanto en el plano internacional como el económico. A mí me parece que era un valor desperdiciado\", afirmó.
Por otro lado, el jefe de la bancada oficialista, salió a ponerle límites al alto perfil que mantuvo en las últimas semanas el vicepresidente Julio César Cobos. Pichetto le recordó al presidente del Senado: \"No es senador\" y, por lo tanto, \"no vota ni delibera\". Cobos solo votaría en caso de empate.
El senador socialista Rubén Giustiniani, utilizó la reincorporación de Calgano para poner en duda la capacidad del oficialismo de imponerse con la facilidad que aseguran.
\"Para nada creo que los números estén cerrados y menos que sean tan seguros a favor del oficialismo\", opinó.
\"Sino, no se estaría especulando con tener que traer a Calcagno\", razonó.
Giustiniani agregó que \"si logramos imponernos con el ‘no‘, entonces vamos a pedir un cuarto intermedio para consensuar un proyecto alternativo con el agro y con el resto de la oposición que pueda ser aprobado\".
La senadora santafecina Roxana Latorre, del Partido justicialista disidente, que responde a Carlos Reuyemann, anticipó su voto negativo y aseguró que insistirá en el Senado con el proyecto alternativo al oficial que se presentó la semana pasada en la Cámara de Diputados.
\"Si el kirchnerismo insiste con el proyecto de Diputados vamos a votar negativamente. Lo venimos planteando desde hace tiempo\".
El proyecto paralelo que presentará propone un escalonamiento del esquema de retenciones y plantea la posibilidad de extenderlo a todos los cereales, según precisó la senadora.
Además, cuestionó que el proyecto que obtuvo media sanción el sábado pasado fije el 31 de octubre como límite para cobrar los reintegros.
\"En nuestra propuesta se destaca no fijar la fecha limite del 31 de octubre porque entendemos que eso le quita certeza a la posibilidad del productor que sembró o va a sembrar con una alícuota futura\".
En la misma línea que Pichetto,el senador Fabián Ríos, titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda dijo que \"imagino que tendremos un buen escenario en el Senado\".
También descartó que el proyecto sufra cambios en esta nueva etapa. \"Las modificaciones que se hicieron en Diputados contemplan muy bien los temas prioritarios que queríamos debatir, como mejorar las posiciones de rentabilidad, en el marco de la resolución 125 para zonas marginales y para los pequeños y medianos productores\", consideró.
Ríos, un kirchnerista puro, reemplazó al cordobés Roberto Urquía, que la semana pasada renunció a la titularidad de la comisión a pedido de la presidenta Cristina Kirchner y atrapado entre la fidelidad que le exigía el Gobierno y su condición de dueño de la Aceitera General Deheza, por lo que sus coprovincianos esperaban que rechazara el plan oficial.
Pese a la confianza de Ríos, una de las claves del éxito que pretende el oficialismo está en lo que ocurra en la Comisión de Presupuesto, donde, pese al reemplazo de Urquía, todavía no están aseguradas las ocho firmas que el dictamen necesita para progresar. Es clave la posición que finalmente asuma el rionegrino Pablo Verani, que la semana pasada expresó su rechazo a las retenciones móviles, pero cuyos pares en la Cámara de Diputados cambiaron su voto a último momento y fueron claves para el triunfo oficialista.