Los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) han dedicido dar un ultimátum al Gobierno interino de Honduras de 72 horas para reinstaurar la democracia o asumir la posible suspensión del Ejecutivo encabezado por Roberto Micheletti tras el golpe de Estado militar del pasado domingo.
"Básicamente la decisión a la que hemos llegado es la condena clara del golpe militar", que sacó del poder al presidente de la nación caribeña, Manuel Zelaya, advirtió el miércoles el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza en conversación con los periodistas a la salida de una reunión en la sede del organismo.
"Si en 72 horas no se restaura la democracia, la asamblea (...) se reunirá de nuevo para suspender Honduras", aseguró Insulza.
Insulza tiene previsto acompañar a Zelaya en su regreso al país, al igual que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, a pesar de que las autoridades han dicho que el mandatario depuesto será arrestado por cargos que van desde abuso de poder hasta narcotráfico.
Entretanto, los golpistas intentaban el miércoles ganar legitimidad pese a la creciente presión internacional para restituir al mandatario en el cargo.
"Tenemos fe en Dios de que vamos a recuperar la confianza de esos países que han sido los cooperantes", dijo Roberto Micheletti --a cargo del Gobierno-- a periodistas el martes por la tarde, preocupado por lo que parece ser el advenimiento de una serie de sanciones contra Honduras.
El Banco Mundial, organismo en el que Estados Unidos tiene un peso predominante, dijo que había dejado en suspenso la aprobación de varios préstamos vitales para la empobrecida nación cafetalera, reflejando la postura de Washington sobre la ilegalidad del derrocamiento de Zelaya.
Sin embargo, parece poco probable que la ofensiva diplomática de Micheletti vaya a tener eco en el gobierno de Barack Obama, aliniado con los líderes latinoamericanos de izquierdas encabezados por Chávez en la defensa del "orden constitucional" en Honduras.
"Nosotros le reconocemos (a Zelaya) como el presidente legal, constitucional de Honduras, y reafirmamos nuestro compromiso de trabajar con la OEA para restablecer el orden constitucional", dijo a Reuters Thomas Shannon, secretario de Estado Adjunto para Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos.
Además, la Asamblea General de las Naciones Unidas le dio un fuerte espaldarazo el martes a Zelaya al aprobar una resolución según la cual sus estados miembros no reconocerán al gobierno interino de Honduras.