La senadora demócrata Hillary Clinton y los rivales de su mismo partido se enfrentarán el lunes en Carolina del Sur a las preguntas de electores a través del portal de internet YouTube, y no a las de expertos en política o estrellas de televisión, como venía siendo habitual.
Durante mucho tiempo, los debates fueron "hombres de traje haciendo mayormente preguntas predecibles a otros trajeados donde el votante es apenas un elemento de la audiencia", apuntó The New York Times al darle la bienvenida al formato que se inaugura esta noche en el que Hillary Clinton, Barack Obama y John Edwards (los tres precandidatos que, en ese orden, encabezan las encuestas para las primarias) responderán a las preguntas que los internautas grabaron en video y subieron a youtube.com.
Anderson Cooper, el periodista de la CNN que presentará el debate, pidió a los internautas que fueran "creativos". Por las dudas, en el canal advirtieron que filtraran las groserías y las críticas despiadadas. Estimularon, en cambio, a que los videos no sean sólo la imagen de una persona hablando a cámara, sino que ilustren las preguntas mostrando los lugares o situaciones a las que se refiere.
Entre los videos que YouTube presenta en su sitio como ejemplo del material enviado aparece uno muy curioso titulado 'I have a crush on Obama' ('Estoy loca por Obama'), la modelo y actriz Amber Lee canta y baila por las calles de Nueva York con escasa ropa y movimientos sensuales, afirma que el senador 'es el mejor candidato' y asegura que nunca ha deseado a nadie como a él.
El vídeo, realizado por la organización BarelyPolitical.com, ha recibido ya casi 2,5 millones de visitas.
En otro (video) está el de una mujer mayor que muestra la foto de su hermano fallecido por stress postraumático tras regresar de Vietnam y pregunta qué harán los candidatos para que los soldados que vuelven de Irak reciban mejor atención médica.
Muchos analistas hablan ya de la "youtubización" de esta campaña. Es que este portal de poco más de dos años de vida electrónica viene demostrando ser un vehículo infinitamente más económico que la televisión y, al menos en EEUU, con un impacto similar en la opinión pública. Por eso, los cuarteles de todos los candidatos y sus simpatizantes han desatado una verdadera guerra de videos en el sitio.