El Presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, fue elegido Hombre del Año por la revista Time. Tras un intenso año en que los medios del planeta siguieron cada paso del proceso que llevó a la elección del primer presidente negro de la principal potencia, la revista elaboró un amplio perfil del hombre objeto de tanta atención y depositario de tantas esperanzas.
El número especial, abierto con un retrato del político elaborado por el artista callejero Shepard Fairey, incluye un perfil a fondo, una entrevista y dos reportajes fotográficos: uno presenta imágenes inéditas de Obama en la universidad y otro fotografías tomadas por sus seguidores a lo largo del mundo.
En el camino a la portada de Time, quedaron el Presidente francés, Nicolas Sarkozy, el Secretario del Tesoro, Henry Paulson, la candidata a Vicepresidente Sarah Palin y el director de cine chino, Jang Yimou. El equipo de la publicación mantuvo discusiones durante semanas acerca de a quién elegir.
"No creo que los norteamericanos quieran arrogancia de su Presidente", explica Obama, que llega al poder tras dos mandatos marcados por la altivez y el unilateralismo de su predecesor, George Bush, en la entrevista. En las mismas páginas expone el significado de la máxima de cambio que hizo suya para alcanzar la Casa Blanca: "[El cambio] significa un Gobierno no dirigido por la ideología. Quiere decir un Gobierno competente. Y lo más importante, quiere decir un Gobierno centrado en el día a día en las necesidades y aspiraciones, en las luchas, esperanzas y sueños de la gente ordinaria".
La revista puntualiza que ser el "hombre del año" no es un honor, sino un título. Se trata de "la persona o personas que más han afectado las noticias y nuestras vidas, para bien o para mal, y ha encarnado lo más importante del año. Para bien o para mal".
El año pasado, la revista eligió al Presidente ruso, Vladimir Putin, y el anterior a todos los lectores, como protagonistas de los cambios sociales del nuevo siglo. Otros mandatarios que aparecieron en la primera de Time fueron el mismo George W. Bush el año de su elección, en 2000; Bill Clinton, en 1992, Juan Pablo II en 1994 y Mijaíl Gorbachov en 1989.