El próximo martes, la carrera por la nominación demócrata alcanzará su cita 51 con las primarias de Virginia Occidental, un estado en el que, aunque favorita, Hillary Clinton puede ver opacada su probable victoria con los cada vez más insistentes llamados a que abandone el duelo.
Este pequeño estado, con sólo 28 delegados en disputa, no tiene gran relevancia en el conteo global de votantes partidarios necesarios para ser nominado candidato oficial del partido, mucho menos ahora que Barack Obama (con 1.865 delegados) consolida su favoritismo sobre Clinton (1.697, según Real Clear Politics).
Desde las últimas primarias del martes pasado en Indiana y Carolina del Norte, la mayoría de los medios dan por hecho que el aspirante negro es ya el seguro ganador de la carrera. La revista Time sacó en su portada una foto de Obama con el título: "And the winner is..." ("Y el ganador es...").
Efectivamente, con sólo 6 duelos restantes y 217 delegados por definir -el martes Virginia Occidental (28), el 20 de mayo Kentucky (51) y Oregón (52), el 3 de junio Montana (16) y Dakota del Sur (15), y por último el 7 de junio, Puerto Rico 55)- el panorama para la ex primera dama se vislumbra en extremo sombrío. Pese a ello, no todo está dicho aún y Clinton reiteró que se mantendrá en la carrera, como le piden sus más cercanos seguidores, informó DPA.
"¡Por supuesto que sigo!", aseguró el sábado entre los aplausos de cientos de admiradores en Shepherdstown. En tanto, Chelsea Clinton, hija de Hillary y del ex presidente Bill Clinton, intentó darle una mano y grabó un emotivo video en Internet con imágenes de ambas en la víspera de la celebración del Día de Madre en Estados Unidos.
El video, que el equipo de campaña subió a la página Web de Hillary. (http://www.hillaryclinton.com/feature/mothersday/?sc=2 5) fue enviado por correo electrónico a los militantes demócratas, en otro intento por lograr un golpe de efecto que le permita a Clinton recuperar protagonismo. Obama, en tanto, con un diseño discursivo en el que que cada vez se asume más como ganador de la contienda, en una entrevista con la cadena de televisión Fox News, no descartó ayudar con parte del dinero de su campaña a que Clinton salde las deudas en que incurrió en la suya.
"Me gustaría tener con la senadora Clinton una amplia discusión sobre cómo yo podría hacerle sentir mejor sobre el proceso y tenerla en el equipo mirando hacia adelante", contestó Obama. Esta semana, por primera vez desde que empezó el interminable duelo demócrata, en Iowa en enero pasado, el senador de 46 años se puso por delante en el recuento de "superdelegados", que son figuras partidarias prominentes con derecho directo al voto en la convención que coronará al candidato del partido en Denver a finales de agosto.
El hecho cobra especial relevancia en el marco de un resultado tan estrecho en el que todas las fichas están puestas sobre estas figuras partidarias que con seguridad serán quienes deban zanjar el duelo fraticida entre los demócratas.
Siendo casi matemáticamente imposible que Obama pueda ser nominado con las primarias, necesitará el apoyo de estos "superdelegados", a los que el presidente del partido, Howard Dean, instó ya a a manifestar su voto públicamente antes de finales de junio.