Un año atrás, Hillary Clinton se veía protagonizando la noche de hoy, pero no como ahora. Esta vez no le toca recibir los aplausos sino buscarlos para el que hasta hace poco era su rival, en la contienda demócrata para la nominación de un candidato al a presidencia. En efecto, esta noche Denver y EEUU serán testigos del intento de Clinton por sanar las heridas aún abiertas del partido y por persuadir a sus fieles seguidores de que brinden su apoyo a la candidatura de Barack Obama a la Casa Blanca, los objetivos que tiene su discurso de hoy.
Obama tiene fe de que su presentación pueda comenzar a cerrar la amplia brecha generada por una larga y desgastadora batalla a la nominación demócrata, a la vez que convenza a unos intransigentes simpatizantes aún molestos por su triunfo, así como por la elección de Joseph Biden como su compañero de fórmula en vez de la ex primera dama.
Esa tensión no pasó desapercibida durante el día inaugural de la convención para nominar a Obama, de 47 años, como el líder del partido y el candidato presidencial para enfrentarse al republicano John McCain en las elecciones del 4 de noviembre.
El senador por Illinois buscó aliviarla al otorgar tanto a Hillary como a su esposo Bill Clinton una participación destacada en la convención. El ex presidente se dirigirá a los demócratas mañana.
"Habrá algunos seguidores de la senadora Clinton con quienes habrá que trabajar duro para convencerles de sumarse. Eso no es ninguna sorpresa", dijo Obama ayer a los periodistas. "Pero si echas una mirada esta semana, estoy absolutamente convencido de que tanto Hillary como Bill Clinton entienden qué es lo que está en juego".
Clinton será nominada simbólicamente el miércoles aunque se prevé que traspase sus delegados a Obama después de convocarse una votación de listas y Obama será nominado por aclamación bajo un acuerdo entre ambas campañas.
Una reciente encuesta de opinión refleja cuánto trabajo le queda a Obama por delante. Un sondeo realizado por CNN/Opinion Research Corp. reveló que el senador por Illinois y su contrincante republicano están empatados en las preferencias con 47%, y sólo 66% de los seguidores de Clinton respaldan a Obama, por debajo del 75% que sí lo hacía a finales de junio. Un 26% de los simpatizantes de la senadora dijo que respaldará a McCain, un 10% más que a finales de junio.