William Clinton fue una figura controvertida durante la campaña para las primarias demócratas, en las que estuvo detrás de su mujer, Hillary Rodham, quien se candidateaba para presidenta de EEUU.
Durante dicha campaña electoral, Bill fue acusado de emitir comentarios racistas contra Barack Obama, el contrincante de su esposa, manifestándose además en varias oportunidades como un indignado suplente de Hillary. En particular, sus críticos llamaron la atención al episodio ocurrido luego de las elecciones primarias de Carolina del Sur, en las que venció el senador por Illinois, cuando hizo memoria de que otro líder negro, Jesse Jackson, había ganado en ese estado 20 años atrás. Un comentario que fue interpretado por muchos como despectivo.
Bill Clinton, de visita en Ruanda con el fin de asistir a un evento organizado por su fundación con el propósito de combatir el sida, indicó, por otra parte, que la prensa aplicó "un diferente estándar" a su esposa, la senadora por Nueva York Hillary Rodham Clinton.
No obstante, durante una entrevista con la cadena televisiva ABC difundida hoy lunes, luego de que le preguntaran, el ex mandatario norteamericano respondió que pasar el tiempo en esas recriminaciones "interfiere con el tema, que es quien debe ser electo en noviembre".
También le preguntaron si se echa la culpa por que Hillary haya perdido las primarias. Al respecto, contestó: "Hay cosas que no tendría que haber dicho". Pero "no soy un racista", agregó. "Nunca formulé un comentario racista, y tampoco lo ataqué (a Obama) a nivel personal".
De todas maneras, Clinton criticó a las organizaciones periodísticas por haber cuestionado con más dureza a su esposa que a Obama. "Se aplicó un estándar diferente al mejor candidato que jamás haya respaldado", dijo.