"Estamos listos a marchar, nos vamos a manifestar, no vamos a ceder, si quieren agredirnos lo van a hacer pero no vamos responder, el espíritu es totalmente pacífico", dijo el vicepresidente del Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), Eliseo Núñez.
Ante eventuales ataques de los adversarios sandinistas, Núñez dijo que sus partidarios no van a iniciar ningún acto de violencia, pero que harán todo lo necesario para que la marcha se lleve a efecto tal como lo han planificado.
Núñez denunció que el Gobierno amenazó a los transportistas con retirararles las licencias de operación si movilizan a la gente de los departamentos hacia la capital, ante lo que se están planteando planes alternativos.
La movilización esta prevista para la tarde de este martes desde el llamado sector financiero al oeste de la capital hacia el Parque de La Paz, centro histórico de la ciudad.
El candidato a la vicealcaldía de Managua, Enrique Quiñonez, manifestó que los simpatizantes liberales les van a acompañar a la marcha porque "no tienen miedo a ninguna dictadura de (el presidente del país) Daniel Ortega".
No obstante, confió que no haya ningún tipo de violencia.
La presidenta del Movimiento Por Nicaragua, Violeta Granera, invitó a la población a no responder a los ataques partidarios del gobierno para que se evidencie de qué lado está la violencia.
Granera manifestó que la población "no puede entrar en miedo y dejar que acciones terroristas e ilegales nos encierren en nuestras casas, tenemos que protestar para que aquí no se implante una dictadura".
Asimismo llamó a Ortega a llamar a sus seguidores a parar la violencia para evitar situaciones impredecibles para el país.
En algunos colegios privados anunciaron que suspenderán las clases hacia el mediodía por seguridad de sus alumnos, ante eventuales hechos de violencia.
La oposición cuestiona por fraudulentos los resultados de los comicios municipales del 9 de noviembre, que dan como ganador al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Los datos parciales divulgados por el CSE daban al FSLN 101 alcaldías, de ellas 9 cabeceras departamentales, incluida la capital, y 31 al opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha)