"Por primera vez hemos alcanzado un consenso nacional sobre el concepto de la solución de dos estados para dos pueblos", pronunció el jefe del Ejecutivo israelí al inicio de la reunión semanal del Consejo de Ministros, celebrada en Jerusalén.
Netanyahu incluyó esta idea entre los logros de su Gobierno, que cumplió sus primeros cien días en el poder, al tiempo que se quejó de que la ciudadanía no le otorgó el acostumbrado período de gracia.
En línea con el discurso pronunciado el mes pasado en el que dio a conocer su política de seguridad respecto de los palestinos, el primer ministro agregó que éstos "no tendrán otra opción que reconocer Israel como un estado Judío".
Reiteró que "la cuestión de los refugiados (palestinos) deberá resolverse fuera de Israel", y que este país "requiere y tendrá fronteras defendibles, incluida una completa desmilitarización del territorio palestino".
Por su parte, el titular de Defensa y líder laborista, Ehud Barak, adelantó en su reunión sus planes de cara a una entrevista que mantendrá en Londres con el enviado de los EE.UU. para Oriente Próximo, George Mitchell.
"Me voy a reunir con Mitchell y otros funcionarios en Londres hoy con el objeto de profundizar en nuestro entendimiento con EE.UU. sobre las acciones políticas y sobre un acuerdo regional más amplio".
Barak matizó que tratará de "amoldar la 'Hoja de Ruta', que Israel aceptó con reservas, para lograr un acuerdo que sea aceptable para nosotros, los EE.UU. y el resto de las partes".
La prensa local apunta a que el ministro de Defensa tratará de convencer a la Administración estadounidense de que acepte que concluyan las obras de construcción en curso en los asentamientos judíos. A cambio Israel estaría dispuesta a anunciar próximamente la paralización de la actividad en las colonias en territorio ocupado.