El operativo se llevó a cabo en el estado de Tabasco y formó parte del esfuerzo para frenar la violencia procedente del tráfico de drogas. Los soldados tomaron las armas de la policía al sospechar que miembros de esta fuerza estaban trabajando de manera conjunta con traficantes locales.
Como consecuencia del operativo militar, tres personas fueron detenidas en la incursión realizada en Villahermosa, capital del estado de Tabasco. Si bien hasta el momento el estado había permanecido al margen del flagelo, en los últimos meses la ola de violencia logró alcanzarlo.
Como muestra de la violencia casi cotidiana, la semana pasada se halló frente a un destacamento una cabeza humana, lo que representaría una amenaza de los criminales.
En el pasado mes de enero, se montó un operativo similar en Tijuana, cuando se comenzó a sospechar de los vínculos entre la policía y los criminales de ese lugar. En esa ocación, 3.000 agentes de policía debieron entregar sus armas para que las mismas sean investigadas para comprobar su posible utilización en los crímenes. Las armas fueron devueltas después de varias semanas.
Felipe Calderón, colocó a la lucha contra el narcotráfico en u lugar prioritario de la agenda nacional y envió a cerca de 30.000 agentes federales a distintas áreas en el país desde que asumió la presidencia.