Alan García Pérez, se mostró preocupado ante la situación del narcotráfico en Perú y advirtió: el Estado "no va a ceder ni un milímetro en el valor del orden", ni dará concesiones ni negociará con quienes realizan protestas violentas, como las tomas de carreteras, con el apoyo del narcotráfico. El Jefe del Estado señaló que esta situación afecta la imagen del Perú en el exterior.
Cocaleros de la zona central de Perú llevan adelante desde hace más de una semana una huelga en contra de la política de erradicación de cultivos del Gobierno. Los campesinos han bloqueado parcialmente vías principales y tuvieron el miércoles un enfrentamiento con la policía que dejó heridos.
Trabajo en equipo
La evaluación del presidente sobre el narcotráfico en su país lo llevó a instar a la colaboración de todos los actores: "Le digo a la Policía, al Ministerio del Interior y al de Defensa que estamos en un punto de equilibrio: o el país despega a la modernidad o retrocede a la barbarie del narcotráfico", advirtió.