También cobraron fuerza los rumores de que el régimen militar de Myanmar está acaparando productos de alta calidad para sus miembros, mientras que al pueblo sólo le quedan alimentos podridos.
En el pueblo de Labutta, ubicado en el delta y donde un 80 por ciento de las casas fueron destruidas, las autoridades estaban entregando sólo una taza de arroz por familia al día.
Las escenas se repiten en todo el delta, el antiguo "Tazón de Arroz de Asia" donde se teme que hasta 100.000 personas hayan muerto en el peor ciclón que ha afectado al continente desde 1991, cuando 143.000 personas murieron en el vecino Bangladesh.
"Tenemos 900 personas aquí, pero sólo tenemos 300 cajas de almuerzo. Se las dimos a las mujeres y niños primero. Los hombres aún no han recibido comida alguna," dijo una mujer en un centro de ayuda en el pueblo de Myaung Mya, 100 kilómetros al oeste de Rangún.
"Llegan más cada día," agregó.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijo el domingo que estaba llevando alimentos a su oficina central en terreno en Labutta usando camiones provistos por sus socios en Myanmar, incluida la Cruz Roja.
El PMA ha volado siete cargas de ayuda y una octava debería llegar el domingo, dijo a Reuters el portavoz del programa en Bangkok, Marcus Prior.
Naciones Unidas pidió 187 millones de dólares en ayuda, aún cuando no hay certeza de que la comida, agua y tiendas que sean llevadas vayan a ser entregadas entre los más necesitados, debido a que la junta se muestra reacia a aceptar a los trabajadores internacionales de ayuda.