El líder del Partido Popular de Pakistán (PPP), Asif Alí Zardari, anunció en rueda de prensa en Islamabad, que la "incompetencia" de Musharraf "ha debilitado el país", por lo que "se ha convertido en un imperativo actuar contra él a través del 'impeachment".
El presidente paquistaní Pervez Musharraf anuló este jueves su viaje a China para asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos tras el acuerdo de los integrantes de la coalición de gobierno para iniciar un proceso de destitución en su contra.
El acuerdo llega después de tres de conversaciones entre los líderes de la coalición Asif Ali Zardari, viudo de la ex Primera Ministra asesinada Benazir Bhutto, y Nawaz Sharif, otro ex Primer Ministro.
"Los partidos de la coalición alcanzaron un principio de acuerdo para lanzar una moción de destitución contra el presidente Musharraf", dijo un alto responsable de la alianza de gobierno.
"Hemos acordado destituir al presidente", indicó un miembro del partido de Sharif, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N).
Un portavoz de ambas formaciones indicó que el anuncio oficial se hará la tarde del jueves.
Musharraf llegó al poder en octubre de 1999 a través de un golpe de Estado militar y emprendió una carrera armamentística nuclear apoyado por Estados Unidos, que ha sido uno de sus aliados clave desde los ataques del 11 de septiembre.
Pero su popularidad bajó después de que en noviembre de 2007 destituyó a los jueces de la Corte Suprema y declaró el estado de excepción para asegurar su reelección como Presidente.
Musharraf perdió las elecciones legislativas del 18 de febrero y el Presidente cohabita desde entonces en un ambiente tenso con un gobierno que antes estaba en la oposición.
Hasta ahora la coalición se mostraba dividida sobre la destitución del jefe de Estado: mientras el PML-N estaba a favor, el Partido del Pueblo Pakistaní (PPP) del viudo de Bhutto no veía mal su permanencia en el poder si se le retiraban ciertas prerrogativas.
El principal conflicto entre Musharraf y el gobierno es el de los jueces de la Corte Suprema, en particular la suerte del ex presidente Iftikhar Muhammad Chaudhri.
La coalición en el poder ha prometido restablecer en sus funciones a los jueces destituidos por Musharraf en 2007.
Pero el Presidente, reelegido de manera controvertida el pasado octubre, teme que estos magistrados se pronuncien de nuevo sobre la legitimidad de su mandato.
Si el Parlamento restituye a los jueces, la Corte Suprema podrá, en teoría, volver a juzgar de ilegal el nuevo mandato de cinco años de Musharraf y comenzar un proceso de destitución.
Ahora hay que elaborar un "acta de acusación" contra Musharraf y someterla al Parlamento, donde debe recibir el apoyo de al menos la mitad de los diputados.
Después, el Presidente de la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento, deberá informar al jefe de Estado y pedirle que se defienda.
En teoría, a Musharraf le queda el derecho constitucional de disolver el Parlamento y volver a imponer el estado de excepción.
El Presidente paquistaní sigue contando con el apoyo de Estados Unidos, que lo considera un aliado clave en su "guerra contra el terrorismo", principalmente en el vecino Afganistán.