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Con ese objetivo confluirán expertos y activistas en favor de la paz que buscarán durante el martes y el miércoles en Costa Rica, en el marco de la Conferencia Latinoamericana sobre Municiones de Racimo. La actividad congregará a expertos de representantes de 15 países del continente americano. Será coordinada por los gobiernos de Costa Rica y Noruega junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La propuesta es peruana y Costa Rica decidió tomarla y sumar sus esfuerzos para declarar a América Latina zona libre de esos pertrechos. Los delegados avanzarán en discusiones destinadas a erradicar en la región el uso de las mortíferas armas conocidas como municiones de racimo. El objetivo de la cita es promover una declaración sobre la erradicación de estos mortales artefactos.
Este tipo de armamento consiste en dispositivos explosivos o incendiarios contenidos en un misil o pieza de artillería que luego estalla en el aire y libera entre 10 y 400 minibombas. Al ser utilizadas en áreas pobladas, el porcentaje sin explotar permanece latente, ocasionando mutilaciones entre la población civil que las encuentra luego y trata de manipularlas.
Los asistentes
Entre los asistentes figuran Steve Goose, director de Human Rights Watch y Anton Camen, asesor legal para América Latina y el Caribe del Comité Internacional de la Cruz Roja. José Manuel Hermida, representante del PNUD, destacó el compromiso de la región "para cumplir a cabalidad el deber humanitario de erradicar ésta y cualquier otra forma de riesgo a la vida de las personas producida por armamento".
La conferencia se enmarca en la "Semana del Desarme", la cual incluirá el seminario "Manejo y Seguridad de Arsenales de Armas Pequeñas y Ligeras incluyendo sus Municiones", del 6 al 7 de septiembre en San José.
A la reunión acudirán funcionarios de los ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa de América Latina y el Caribe, así como expertos de la Unión Europea.
El comercio anual de armas pequeñas es de cerca de 40.000 millones de dólares y la mayoría de los receptores son países en vías de desarrollo.
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