El ejército afgano y sus aliados de la OTAN efectuaron dos nuevos operativos en el este del país. Como resultado de dichos operativos siete integrantes de las milicias talibanes murieron y otros cuatro fueron capturados, según informó a la prensa el portavoz del ejército afgano Moammed Gul.
Los ataques fueron realizados en las provincias de Pakia y Khost donde la avanzada del ejército contó con el apoyo de modernos helicópteros provistos por la OTAN, organización que presta una asistencia militar permanente al gobierno afgano desde la destitución del régimen talibán en 2001.