"No teníamos nada que ocultar: no hubo prisioneros, no hubo mutilados, todo eso no existe", declaró el ministro. "Sólo hubo un soldado muerto por arma blanca, todos los demás soldados murieron por disparos", añadió.
El semanario Le Canard Enchainé afirmó, citando fuentes cercanas a la investigación del incidente, que varios soldados habían sido degollados, una macabra información secundada por el diario Le Monde, y que provocó una gran emoción entre los familiares.
Paralelamente, el magazine Paris Match publicó un reportaje fotográfico que incluía una entrevista a los rebeldes afganos que habrían matado a los militares franceses y que exhibían uniformes y armas capturados durante los combates.
En los últimos días, las circunstancias de la muerte de los soldados generaron numerosos interrogantes en la prensa frente a la versión oficial, que se limita a señalar que "murieron en combate".
Frente a la insistencia de la prensa por conocer los detalles y las circunstancias de la muerte de los militares, ya el 28 de agosto, un general había exigido "un poco de pudor".
Le Monde aseguró que hubo graves deficiencias en el desarrollo de la operación, y que cuatro militares heridos fueron degollados.
El rotativo Le Parisien de este viernes citaba el testimonio de la madre de uno de los heridos en el ataque, afirmando que los soldados murieron "como perros".
El redactor en jefe de Paris Match consideró "legítimo" el reportaje, mientras que en Perpignan, al sur de Francia, donde se celebra un festival internacional de periodismo fotográfico, la profesión defendió la revista y a sus periodistas.
Este drama reactivó los interrogantes sobre la misión de Francia en el seno de fuerzas internacionales, donde participa con 3.000 hombres, y tanto los políticos como la prensa hablan ahora del peligro de quedar atrapados en el complicado país.
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