Cinco personas perdieron su vida y más de 300 recibieron heridas, como consecuencia de los disturbios ocurridos en la capital de Mongolia, mientras manifestantes protestaban por las elecciones del fin de semana, las que consideraron fraudulentas, según informaba hoy miércoles el ministro de Justicia.
Efectivos de las fuerzas armadas patrullaban las calles, así como también vehículos blindados custodiaban las esquinas, en las primeras horas del estado de emergencia de cuatro días, decretado por los motines de protesta post electoral.
Nambaryn Enkhbayar, presidente de Mongolia, anunció la medida de fuerza luego que el martes manifestantes chocaran con la policía y prendieran fuego a la sede central del Partido Revolucionario del Pueblo Mongol, que ejerce actualmente el gobierno.
Además, impuso el toque de queda nocturno y autorizó a la policía a usar la fuerza contra los manifestantes.
Hoy por la tarde, un grupo pequeño de personas se congregó en la plaza principal de Ulan Bator, delante del edificio incendiado. Sin embargo, se disolvió al poco tiempo, luego que la policía con megáfonos amenazara con utilizar la fuerza.
Arrestos
Montsame, la agencia oficial de noticias, comunicó en su página web que habían muerto cinco personas el martes, en los episodios violentos que la policía usó gases, balas de goma y camiones hidrantes, con el fin de contener a los manifestantes armados de ladrillos y hierros. El informe no dijo cómo murieron.
Al citar al ministro de justicia y del interior Munkhorgil, la agencia informó que hubo 220 heridos, entre ellos un reportero japonés. Agregó que de unos 8.000 manifestantes, sólo la cuarta parte participó en la violencia, de los que alrededor de 700 resultaron detenidos.
Unos acuerdos para desbloquear la explotación de cuantiosas reservas de carbón, uranio y otros recursos están en peligro por la reciente crisis en Mongolia.
La televisión estatal, la única autorizada a funcionar desde las protestas, mostró a dos jóvenes sangrantes que corrían hacia un hospital y dijo que más tarde murieron.
También mostró imágenes de automóviles volcados e incendiados, así como también el edificio calcinado del partido político oficial. Dijo que durante las protestas hubo saqueos a una galería de arte y oficinas del gobierno.