El Primer Ministro de Somalía, Mohamed Mohamud Guled, quien fue designado la semana pasada, renunció a su cargo luego de que su nombramiento amenazó con dividir a un Gobierno ya debilitado.
El Presidente Abdullahi Yusuf removió al Primer Ministro Nur Hassan Hussein luego de una disputa sobre los nuevos miembros del gabinete, pero el Parlamento votó para reinstaurar a Hussein y los países en la región impusieron sanciones contra el mandatario por ser un obstáculo para la paz.
"Después de evaluar la actual situación en Somalía, he decidido renunciar", dijo Guled a periodistas en su casa. "Renuncio para que no se me vea como un obstáculo para el proceso de paz que está avanzando bien actualmente", agregó.
A la división en lo más alto del Gobierno apoyado por occidente se le atribuye la responsabilidad del estancamiento en las negociaciones de paz organizadas por la ONU y amenaza con quebrar al Gobierno en momentos en que los insurgentes islamistas acampan en las afueras de la capital Mogadiscio.