El anuncio se hizo hoy por parte de la alcaldía de una de las municipalidades fronterizas más afectadas por la violencia y el crimen organizado en los últimos años.
A partir de mañana, los aproximadamente 1.700 policías municipales de Ciudad Juárez serán evaluados por efectivos federales, con un promedio de 58 policías por día en las próximas seis semanas.
Mediante esta medida se busca retirar a aquellos agentes que pudieran tener vínculos con la delincuencia, por lo cual se estima que varios de ellos serán dados de baja.
"Sabemos que hay elementos malos dentro de la policía y sabemos que esos elementos en muchas ocasiones participan en la misma preparación de atentados contra elementos policiacos, por eso es importante que estén fuera de la corporación", dijo el alcalde José Reyes Ferriz.
"Sí les puedo decir que son muchos los que van a salir", agregó, al término de una reunión de trabajo entre el gobernador de Chihuahua José Reyes y su colega de Nuevo México, Bill Richardson.
Cerca de 100 efectivos de la Policía Federal, enviados desde la ciudad de México, les practicarán exámenes de confianza, psicológicos, psicométricos. También serán sometidos a detector de mentiras.
Según el alcalde, la autoridad mantendrá un seguimiento de las actividades de los policías que sean dados de baja, y que se capacitará en paralelo a 600 nuevos policías que sustituirán a los que ya no estarán más.
Continúan las muertes
En tanto, la violencia parece no dar tregua a la población de Ciudad Juárez. Al menos siete personas fueron asesinadas en las últimas horas, incluidos otro jefe policial y tres civiles alcanzados por balas perdidas en un choque entre militares y sicarios.
Se trata del segundo policía asesinado esta semana en esa localdiad y el decimoquinto del año, pese a que el gobierno federal desplegó una fuerza adicional de 2.500 militares en marzo debido a la violencia.
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