"Ni diálogo, ni negociación que signifique la rendición incondicional y mucho menos que se abandone la lucha armada para tener una incorporación a la vida institucional," dijo el grupo rebelde en un comunicado difundido hoy.
"No existen las condiciones de ningún tipo para sentarnos de frente," agrega el texto del Ejército Popular Revolucionario (EPR), en alusión a las condiciones planteadas por el gobierno de Calderón a finales de abril. Entonces,
Calderón propuso un "diálogo directo" con los guerrilleros, pero bajo la condición de que estos se comprometan a no realizar más ataques.
El EPR había propuesto la conformación de una comisión de intermediación, la cual fue creada la semana pasada. En su comunicado, el grupo rebelde señala que ven "con optimismo" la conformación de la misma.
Dicha comisión está integrada por varias personalidades, entre ellas: el obispo Samuel Ruiz, el periodista Miguel Angel Granados Chapa, la senadora de izquierda Rosario Ibarra, el escritor Carlos Montemayor y el antropólogo Gilberto López y Rivas.
Tras conocerse el comunciado del EPR el presidente Felipe Calderón deploró la decisión y reiteró una vez más su disposición al diálogo. "Lamento ciertamente que se niegue al diálogo directo con el Gobierno. Me parece que eso es deplorable," dijo durante una rueda de prensa conjunta con José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, de visita en México.
"Sin embargo, el Gobierno mexicano, mi Gobierno, siempre estará dispuesto al diálogo por las vías institucionales y por la vía de la paz," agregó.
El año pasado, este grupo rebelde reapareción con ataques a ductos de combustible de la petrolera estatal Pemex en demanda de la aparición de dos de sus integrantes, Gabriel Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya.
El Gobierno ha dicho que a pesar de un posible diálogo, continuará con las investigaciones para dar con el paradero de los dos hombres, que de acuerdo con el EPR están perdidos desde mayo del 2007, así como para atrapar a los responsables de los ataques contra Pemex.