Poco antes del mediodía, Gilberto García Pérez ordenó a sus hombres rodear una planicie de aproximadamente cinco hectáreas que había ubicado con sembradíos de mariguana, en el municipio de Coalcomán, en los límites con Jalisco, a su cargo iban 27 soldados.
Sin que los soldados hayan podido corroborar desde dónde surgieron, de repente fueron atacados por sicarios. El ejército respondió al ataque, los soldados se desplegaron por el perímetro, tomaron posiciones y comenzó un intercambio de fuego que hizo retroceder a los agresores. Como saldo un hombre fue abatido, otro soltó el arma y se rindió y uno más, con un fusil AK-47 logró huir.
De acuerdo con un informe en poder de este diario, tras el enfrentamiento fueron asegurados dos rifles AR-15, una escopeta calibre 12, 119 cartuchos calibre .223 y 18 cartuchos calibre 12.
Las acciones federales se concentraron ayer en los municipios de Aguililla y Apatzingán, ciudades que fueron patrulladas por tierra y aire.
Dos helicópteros sobrevolaron Aguililla y, en forma paralela, convoyes militares patrullaron caminos secundarios. En Apatzingán, tres helicópteros vigilaron la ciudad, mientras elementos de la Policía Federal Preventiva realizaron recorridos por las calles.
Fortalecen a la policía
En el estado de México, el presidente Felipe Calderón encabezó la ceremonia en la que 10 mil elementos del Ejército y la Marina fueron transferidos a la Policía Federal Preventiva (PFP) para reforzar el combate a la delincuencia.
Con los nuevos elementos, la PFP prácticamente duplica su fuerza, al pasar de 17 mil 154 a 27 mil 154 policías preventivos, de los cuales 15 mil 332, más de la mitad, tienen formación militar.
Calderón afirmó que los enemigos de México "se refugian en la debilidad institucional del Estado", pero "se les combatirá con mano firme".
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