El ataque contra tres elementos de la Agencia Federal de Investigaciones y dos agentes de la Policía de Sinaloa, de una división de combate al narcomenudeo, ocurrió la noche del miércoles cuando los policías viajaban en una camioneta que quedó semidestruida por los impactos de bala.
Según la Policía Ministerial de Sinaloa, los cinco oficiales regresaban de un penal, donde entregaron a un hombre acusado de delitos relacionados con drogas, cuando fueron interceptados por otro vehículo, desde el que fueron atacados con fusiles AK-47 y pistolas conocidas como "matapolicías".
Otros dos agentes resultaron heridos en el ataque, en el que los agresores dispararon en más de 70 ocasiones contra el vehículo de los policías.
En el Estado de Chihuahua, una empresaria de 40 años fue ejecutada la mañana del jueves cuando llegaba a un hotel de su propiedad en Ciudad Juárez.
A la mujer le "habían matado a su papá hace 45 días en el mismo hotel, propiedad de ellos, donde ahora le dispararon", informó la Subprocuraduría de Justicia Estatal.
En otro punto de Ciudad Juárez, considerada la localidad más violenta de México, los cuerpos de dos hombres, maniatados de pies y manos y con el rostro cubierto, fueron encontrados sin vida la madrugada del jueves, mientras que un tercer hombre fue ejecutado a balazos durante la noche.
Tres sujetos más murieron en distintos hechos de violencia en la capital del Estado, Chihuahua, la ciudad de Parral y el poblado de Barreales.
La pugna por territorios entre los cárteles de la droga ha causado este año alrededor de 4.550 muertos, de los cuales más de 1.300 se registraron en Ciudad Juárez, pese al despliegue de más de 36.000 elementos, en su mayoría militares, en distintos puntos de México.