El miércoles, este grupo guerrillero había rechazado dialogar con el Ejecutivo, que había manifestado su disposición a una negociación con el EPR, pero bajo ciertas condiciones.
El EPR calificó a la propuesta como "alevosa, grosera y tramposa" e indicó que espera una que en cambio sea "seria y responsable".
Tras la negativa, la Secretaría de Gobernación lamentó la decisión de la guerrilla a través de un comunicado, pero se manifestó dispuesta a escuchar a personalidades para avanzar en la construcción de condiciones para iniciar un proceso de negociación.
"El gobierno federal refrenda su disposición al diálogo y a la vía de las instituciones para resolver diferencias", señaló la dependencia.
La agrupación guerrillera había propuesto un cese al fuego para dialogar, aunque impuso como condición para que se lleve a cabo dicho diálogo que el gobierno detuviera la persecución e investigaciones contra los rebeldes y sus simpatizantes.
Frente a esta iniciativa, el Gobierno señaló la semana pasada que estaba lista para dialogar, pero que no aceptaría detener las investigaciones y demandó que el grupo se abstuviera de efectuar nuevos ataques.
Los ataques se reanudaron tras la desaparición de dos militantes, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Según el EPR ambos fueron detenidos y desaparecidos en mayo de 2007.
A partir de allí, el grupo rebelde llevó a cabo vario atentados contra ductos de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
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