Varias organizaciones empresariales de la localidad norteña de Ciudad Juárez, colindante con Estados Unidos, solicitaron fuerzas de paz de las Naciones Unidas para terminar con la violencia y la delincuencia relacionadas con el narcotráfico que causaron en su comunidad una de las tasas de homicidios más altas del mundo.
Los grupos que representan a plantas ensambladoras (maquiladoras), comercios menudistas y otros giros afirmaron que presentarán una solicitud al gobierno mexicano y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que la ONU les envíe ayuda a Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua.
"Es una propuesta (para) que ... las fuerzas internacionales vinieran aquí a coadyuvar con las fuerzas nacionales (de seguridad)", dijo Daniel Murguía, Presidente de la sección en Ciudad Juárez de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo. "Hay muchas extorsiones y robos en comercios. Muchos negocios están cerrando".
El gobierno emplazó a más de 5.000 soldados en la ciudad, al otro lado de la localidad de El Paso en el estado de Texas, pero los asesinatos, las extorsiones y los secuestros continúan.
Ciudad Juárez tuvo 1.986 homicidios de enero a mediados de octubre. El promedio de asesinatos es de siete diarios en la localidad con 1,5 millones de habitantes.
"Hemos visto la presencia de los cascos azules, han entrado a otros países que tienen menos problemas que nosotros", señaló Murguía.
Las organizaciones empresariales parecieran movidas por un sentido de desesperación y honda decepción con las acciones del gobierno para controlar la delincuencia en la ciudad.
La Presidenta de la Asociación de Maquiladoras en Ciudad Juárez, Soledad Maynez, dijo que la operación conjunta de soldados y policías para suprimir los asesinatos y la delincuencia tuvo "resultados nulos".
Maynez indicó que grupos empresariales y sociales proyectaron solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que gestione el envío de fuerzas de paz o asesores de la ONU a Ciudad Juárez. "Podemos utilizar no nada más las estrategias que (los cascos azules) han desarrollado en otros países ... sino también tienen tecnología, tienen entrenamiento", consideró Maynez.
Los soldados ayudaron en el entrenamiento de reclutas en policías locales y tomado funciones de patrullaje en la ciudad.
Pero una lucha por territorios entre bandas del narcotráfico no cede, y los extorsionistas y los ladrones --algunos posiblemente ligados a los carteles de la droga-- se aprovecharon de la situación para afectar a empresas. Maynez dijo que millares de comercios cerraron o se mudaron de la ciudad por esa situación.
Maynez consideró que Estados Unidos podría también contribuir a la solución, al señalar que "sabemos que tarde o temprano, la violencia se desbordará a nuestra ciudad hermana de El Paso".