El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se encuentra en México, en la última de las escalas de su extenso viaje por América Latina.
Se espera que una conferencia de prensa junto al presidente mexicano Felipe Calderón durante la tarde de este miércoles sea una de las últimas actividades de su gira por América latina, gira que también lo llevó a Brasil, Uruguay, Colombia y Guatemala.
El presidente Calderón afirmó que se ha inaugurado una nueva etapa en la relación con EEUU, basada en la corresponsabilidad para entender los retos comunes. Calderón recordó que para Estados Unidos la relación con México es de los temas más importantes, pero dijo que en 2001 “desafortunadamente los cobardes atentados contra el pueblo norteamericano hicieron que de manera comprensible cambiaran las prioridades”.
En las conversaciones, realizadas en la Hacienda Temozón, cerca de la ciudad de Mérida, prevaleció el tema de la seguridad, e incluso se hizo énfasis en reforzar los esquemas de cooperación para enfrentar el tráfico de armas y precursores químicos de EEUU hacia México.
Ambos mandatarios acordaron centrar la lucha contra el narcotráfico en el combate de manera coordinada de las finanzas de las organizaciones criminales, en especial el lavado de dinero.
Funcionarios mexicanos afirmaron que las delegaciones de ambos países evaluaron distintas formas para "identificar y retirar" de la "ecuación" criminal, los millonarios recursos que obtienen, entre otros, los poderosos cárteles de la droga.
Con el objetivo de pegarle al crimen "donde más duele", se asumió el compromiso de cambiar el paradigma de la cooperación bilateral para enfrentar a las organizaciones delictivas.
Según un funcionario mexicano involucrado en las discusiones, básicamente se cambió el nivel "táctico y estratégico" en la lucha antinarco.
Por su parte, el presidente estadounidense admitió que su gobierno deberá realizar un esfuerzo mayor en el combate al narcotráfico y reducir la demanda de droga en su país.
Antes, el presidente mexicano había expresado que si EEUU no disminuye el consumo de drogas, será difícil resolver el problema del suministro de estupefacientes.
Discrepan sobre Cuba
El tema de Cuba causó discrepancias entre los presidentes Calderón y Bush, reveló un consejero de la Casa Blanca, quien sin embargo aseguró que ambos coincidieron en la necesidad de una transición democrática en la Isla.
"En el caso de Cuba, en cierta medida, estuvieron de acuerdo en que no están de acuerdo", dijo el consejero Dan Fisk, al explicar que la situación en la Isla figuró en las discusiones en Mérida.