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Los socorristas concluyeron las tareas de rescate en la zona montañosa del centro de México al considerar que ya no hay más restos humanos en el lugar, dijeron el viernes las autoridades. Los cadáveres, entre ellos los de cuatro niños, fueron recuperados de entre toneladas de tierra y piedras que enterraron al vehículo el miércoles cuando transitaba por una sinuosa carretera en la sierra del central estado de Puebla, en una zona de difícil acceso.
"Con los perros especialistas en labores de rescate no se encontraba ya nada en la zona y decidieron terminar estas labores," dijo Javier López Zavala, portavoz de la Secretaría de Gobernación, de la que depende Protección Civil. Tampoco había familiares reclamando cuerpos y los restos del autobús habían sido retirados, agregó. Sin embargo, algunos socorristas llevaban a cabo un censo en los pueblos aledaños al sitio del accidente, en su mayoría comunidades indígenas, para saber si tenían algún familiar desaparecido.
En ningún momento hubo una cifra precisa de los pasajeros, pero el jueves se especulaba con que alrededor de 60 personas viajaban en el bus. "Continuaremos en la zona aunque los técnicos nos dicen que ya no hay nada que rescatar," dijo el portavoz.
El accidente ocurrió en plena temporada de lluvias, lo que suele provocar deslaves en una de las zonas más montañosas y elevadas de México. La carretera donde ocurrió el desastre quedó inhabilitada por tiempo indefinido y existe la posibilidad de que sea desviada hacia otra zona.
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