Imágenes del operativo en Yucatán que dio con los cuerpos decapitados
Los miembros de la célula de sicarios de Los Zetas, que fueron detenidos por elementos federales tras un enfrentamiento armado en un retén instalado en la ruta Mérida-Cancún, todavía tenían en su poder el hacha ensangrentada con el que habrían efectuado las 12 decapitaciones.
En efecto, los sicarios, en el momento en que pasaron por el puesto de control de dicha ruta, en vez de frenar abrieron fuego. Fueron detenidos después de una persecución.
Se les incautó un hacha, una granada, fusiles R-15 y más de 540 cartuchos. Luego fueron trasladados al Distrito Federal con el fin de ser interrogados por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.
Durante el día de ayer, el portal web Youtube había tenido publicado en su sitio un video, grabado supuestamente por los criminales, en el que aparecían en un salón siete cabezas y varios cuerpos. Las cabezas de los cuerpos hallados el jueves no han sido encontradas.
En las imágenes aparece un mensaje escrito que acusa al secretario de Seguridad Pública de Yucatán, Luis Felipe Saiden, de incumplir supuestos acuerdos.
Antecedentes criminales
Por otra parte, las autoridades mexicanas informaron que los cadáveres pertenecían a personas con antecedentes penales, los que irían desde delitos de narcotráfico hasta de asalto y robo a mano armada.
La Procuraduría General de la República en el estado sureño de Yucatán informó en un comunicado el viernes que había identificado a 10 de los 12 cadáveres decapitados que fueron descubiertos el jueves.
Algunos habían sido procesados e incluso fueron encarcelados pro algún tiempo por los delitos que cometieron.
Los sicarios del narcotráfico de México suelen decapitar a traficantes rivales, pero no solían hacerlo en cifras tan numerosas.
La Procuraduría había informado previamente que rechazaba este tipo de violencia "aun cuando ésta es efectuada entre miembros de organizaciones criminales".