Alejandro Encinas Rodríguez fue declarado anoche virtual ganador de la elección por la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en México, con un mínimo de 4,8 y un máximo de 8,4 por ciento de diferencia sobre Jesús Ortega, candidato de tendencia moderada, según los resultados dados a conocer por las encuestadoras Mitofsky e Instituto de Mercadotecnia y Opinión (IMO).
Según las citadas encuestas de la interna del PRD, la Fórmula uno, encabezada por Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, obtuvo el 49.4 y 50.7 por ciento, respectivamente, contra 44.6 y 42.3 por ciento de la fórmula dos de Ortega.
Las demás fórmulas candidatas a la presidencia del partido, encabezadas por Alfonso Ramírez Cuéllar, Camilo Valenzuela y Dina Navarro, Mitofsky les dio en conjunto 6 por ciento, e IMO, 7.
Declaraciones de Encinas
Tras conocerse los primeros resultados de los conteos rápidos, los que le dieron la victoria sobre su más cercano contendiente, Jesús Ortega, Encinas convocó a la unidad del PRD porque, dijo, "es el partido más grande, importante e influyente que haya construido la izquierda mexicana".
Llamó a los miembros del perredismo a que mantengan la unidad y cohesión en torno a la ideología, porque no solamente se eligieron a los dirigentes del partido sino también la definición de una línea política a seguir.
En esta línea y definición, advirtió, no hay dudas ni ambigüedades y recordó su compromiso de campaña para hacer del PRD la columna vertebral de la Convención Nacional Democrática del "gobierno legítimo" y del Frente Amplio Progresista.
Una interna sorprendente
Si bien la contienda electoral se mostraba cerrada, sin una marcada tendencia para ninguno de los candidatos, luego de que comenzaron a contabilizarse los votos en el Distrito Federal mexicano, se produjo un giro en los resultados de los conteos rápidos que definió la victoria de Encinas.
Funcionarios perredistas dijeron que la participación y la densidad de voto en el DF neutralizaron la maquinaria de Ortega. Según explicaron, los votos de Ortega en el estado de México, Oaxaca y Veracruz no le alcanzaron para empatar los 120.000 sufragios de ventaja para Encinas en la capital federal, donde la diferencia fue de 72% a 24%.
Ortega dijo anoche que los conteos rápidos solamente son una medición, y que habría que esperar los resultados oficiales. Afirmó que si confirma el dato de los conteos, reconocerá su derrota.
Irregularidades
La interna no estuvo exenta de zonas oscuras en el proceso, irregularidades que jamás se habían visto en una elección partidaria.
Desde el amago con armas de fuego, la compra de votos y la quema de urnas, hasta la presunta intervención de gobiernos estatales perredistas en la elección, fueron las denuncias que se registraron a lo largo de la jornada electoral.
Las entidades que más anomalías presentaron fueron Oaxaca, Veracruz y el estado de México.
Hubo problemas en 376 de los 4.976 centros de votación instalados. Arturo Núñez, de la comisión electoral del partido, dijo que hubo quejas por el uso de programas del gobierno local para influir en los votantes de algunas zonas y por maniobras para movilizar a numerosos electores.
Aunque López Obrador perdió los comicios presidenciales, el PRD es una fuerza política de consideración. Controla 127 de las 500 curules de la Cámara de Diputados y por tanto es la segunda fuerza en esa instancia. En el Senado ocupa el tercer sitio con 26 de los 128 escaños.