Las autoridades del municipio mexicano del estado de Guanajuato admitieron que promueven cursos de capacitación a sus policías de elite, en los que se les forma para resistir torturas y vejaciones, con el objetivo de que les sirva para combatir las acciones del crimen organizado.
Efectivamente, la información pudo conocerse gracias a la publicación de dos videos difundidos por El Heraldo de León, en los que se puede ver el entrenamiento que recibe el Grupo Especial Táctico (GET) para obligar a los detenidos a proporcionarles información.
Alvar Cabeza de Vaca Appendini, secretario de Seguridad Pública de León, admitió ayer que el personal del GET recibió un “curso de técnicas de tortura, por la necesidad de tener grupos perfectamente preparados para combatir al crimen organizado”.
En el video se observa que las prácticas son conducidas por un extranjero, al parecer estadounidense, y elementos del cuerpo de elite de la policía de León se ofrecen como voluntarios para ser sometidos a tormentos.
Entre las enseñanzas que reciben los agentes leoneses está el famoso ‘tehuacanazo’, que consiste en inyectar agua mineral por las fosas nasales al interrogado.
Los policías también reciben entrenamiento para atar a los detenidos, cubrirles el rostro y amenazarlos con meterles la cabeza a una fosa llena de excremento, técnica conocida como ‘el pocito’.
En el video puede verse cómo uno de los agentes que participan del entrenamiento no soportó la tortura, se desplomó y vomitó. El instructor lo obligó a girar sobre el suelo hacia donde estaba su vómito y otro de los participantes lo arrastró sobre sus desechos.
Por propia voluntad
Cabeza de Vaca justificó el entrenamiento a sus agentes para torturar, al señalar que “se requiere tener un grupo especial que responda a ciertas condiciones. Vemos claramente cada vez más la inclusión, no sólo en León, sino en todo el estado, del crimen organizado, y necesariamente hay que tener estos grupos”, afirmó
Por otra parte, el secretario municipal argumentó que el curso no fue obligatorio. Los participantes “sabían de qué se trataba. Es una capacitación extrema para situaciones extremas”.
Al preguntársele a Cabeza de Vaca por qué una dependencia del gobierno municipal ofrece cursos sobre prácticas ilegales que violan los derechos humanos, respondió: “Si bien no está prohibido (...) Yo no sé al final de cuentas como llegó el video (a los medios de comunicación). El capacitador hace las grabaciones para observar y corregir con base en el ensayo”.
Guanajuato considera a la tortura como delito, tal y como lo establece el artículo 264 del Código Penal del estado. Según el mismo, el servidor público que “intencionalmente ejerza violencia sobre una persona, ya sea para obtener información o que constituya una forma ilícita de investigación”, enfrentará una pena de prisión de dos a 10 años de prisión.
Jorge Avendaño Sánchez, vocero del ayuntamiento de León, donde gobierna Vicente Guerrero, alcalde del conservador Partido Acción Nacional (PAN), reconoció que el curso se impartió pero aclaró que no hubo abusos contra los agentes sino ejercicios para enseñarles "a resistir torturas".
"Esta capacitación es para que sepan enfrentar una situación de este tipo, no para que la apliquen a los ciudadanos", sostuvo enfático el vocero municipal, quien consideró necesarios estos programas ante el embate del crimen organizado y los cárteles de la droga.