Robert Gates instó el martes al Congreso de su país a aprobar 500 millones de dólares para el programa de lucha contra el narco en México, pues de no hacerlo sería "una bofetada" para la cruzada de su vecino país contra los cárteles de la droga.
El secretario de Defensa se encuentra de visita en México, desde donde dijo que la pasividad del Congreso en torno a un programa a tres años, podría debilitar la capacidad de Washington para apoyar a México en su lucha contra el narcotráfico.
El funcionario espera que el Congreso estadounidense apruebe los recursos para la iniciativa a finales de mayo. Los 500 millones de dólares serían la primera parte de los 1.400 totales que contempla durante 3 años la iniciativa, lanzada por el presidente George Bush en octubre.
"No hacerlo sería una verdadera bofetada a México y sería muy decepcionante, y muy claramente haría más difícil para nosotros ayudar a las fuerzas armadas mexicanas y a sus agencias civiles a enfrentar este complicado problema", dijo Gates.
La primera porción de los recursos, que también incluyen 50 millones de dólares para Centroamérica, se usarían para proveer a las fuerzas armadas mexicanas de equipo como helicópteros, aviones de vigilancia e instrumentos de inspección, para que ayuden a frenar los envíos de droga hacia EEUU.
Pero programa ha chocado con fuerte oposición, sobre todo de los sectores demócratas, cuyos legisladores preferirían que la ayuda no ponga tanto énfasis en el ejército mexicano, según señalaron a Reuters allegados al Senado estadounidense. Además, es posible que los legisladores estén discutiendo la posibilidad de reducir el monto total del programa a 400 millones de dólares.
Asimismo, funcionarios del Gobierno estadounidense ven el programa como una posible palanca para profundizar los lazos entre EEUU y el ejército mexicano, en momentos en que Washington necesita de la ayuda de México para apuntalar la seguridad en la frontera contra potenciales amenazas islamistas.
El presidente mexicano Felipe Calderón se ganó el reconocimiento de Washington por la campaña contra el narcotráfico que inició al tomar el cargo en diciembre del 2006, enviando a la calle a unos 25.000 militares y policías federales para combatir a los carteles de la droga.
Según las estadísticas del Departamento de Estado estadounidense, México es un importante proveedor de heroína, metanfetaminas y marihuana, y zona de tránsito para el 90 por ciento de la cocaína que llega a su vecino del norte.