Otro jefe policial mexicano falleció hoy luego que supuestos traficantes de drogas le dispararan hoy por la madrugada cuando descendía de su vehículo en las afueras de su propia casa, en lo que se configura como una campaña de asesinatos que ya terminó con la vida de seis comandantes de la policía de México en una semana.
Juan Antonio Román era el director de la policía municipal en Ciudad Juárez, en la frontera con EEUU. Su muerte significa un duro golpe para el gobierno de Felipe Calderón, quien intensificó la lucha contra los fuertemente armados grupos de narcotraficantes, quienes en lo que va de año han causado la muerte a más de un millar de personas, en medio de sus guerras internas, así como en enfrentamientos con la policía.
La muerte a tiros de Román sigue a la de Edgar Millán, uno de los principales jefes de la policía federal mexicana, quien murió el jueves tras ser también tiroteado por hombres armados supuestamente contratados por el cartel de Sinaloa.
Inmediatamente después del sexto asesinato de un jefe policial, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) se declaró en alerta roja. El jefe de la SSPM, Guillermo Prieto Quintana, dijo que Román García estaba en una lista de jefes policíacos amenazados, al igual que otros directivos de la institución, y que fue dejada a los pies del Monumento al Policía Caído desde enero pasado.
Lamentó la pérdida del jefe policial, y exhortó nuevamente a todos los elementos de la corporación a extremar precauciones, dentro y fuera del servicio.