Bautizada por la prensa mexicana como Plan México, en alusión al programa llevado a cabo en Colombia, la Iniciativa Mérida requiere un primer aporte de 500 millones de dólares que irán a México, y 50 millones más que se destinarán a Centroamérica.
Dicha suma es la que
el presidente Bush ya solicitó al Congreso cuando realizó el pedido de presupuesto suplementario el mes pasado. Se planea destinar una suma de 900 millones de dólares más al país vecino del sur.
La mayor parte de los fondos cubriría el costo del entrenamiento policial o la provisión de aviones, helicópteros, equipos de detección para ser utilizados por las aduanas y equipos de comunicaciones. Funcionarios mexicanos aseguran que nada de la ayuda norteamericana sería en dinero y que ningún personal nuevo de EEUU sería desplegado en México.
Algunos legisladores del Congreso norteamericano, controlado por los demócratas, consideran que la Iniciativa no daría resultado ya que el Plan Colombia, por el que EEUU dio a ese país unos 5.000 millones de dólares en lo que va la década, aún no resolvió el problema de las drogas en las calles estadounidenses.
Más efectivo en la lucha El Post afirma que Felipe Calderón, quien asumió el cargo hace 11 meses en unas elecciones presidenciales cuestionadas por su principal adversario Andrés Manuel López Obrador, "ha demostrado ser más capaz y más efectivo, hasta ahora, que muchos de sus predecesores".
En este sentido, recordó que el presidente mexicano desplegó en las calles de varias ciudades unos 20.000 soldados para combatir a poderosas bandas de narcotraficantes, extraditó narcotraficantes a Estados Unidos en números récord e incrementó en una cuarta parte el gasto público para combatirlos.
El diario, de tendencia liberal, asegura que apoyar a Bush en esta iniciativa no sólo daría a México las mejoras que requiere en su aparato policial y judicial, sino que también "mejoraría las relaciones de Washington con un presidente mexicano reformista en momentos en que demagogos como Hugo Chávez, de Venezuela, hacen lo que pueden para socavar a los demócratas latinoamericanos y cuando la resistencia del Congreso a una reforma de inmigración corroe las relaciones entre Estados Unidos y México". “Sea llamado Iniciativa Mérida o Plan México, el paquete de ayuda de la administración merece el apoyo del Congreso”, concluye la editorial del diario norteamericano.